Jose Miguel Arroyo, Joselito: torero de Madrid para toda la afición y todas las plazas
Publicado: Jue Ene 16, 2025 11:56 pm
Jose Miguel Arroyo, Joselito: torero de Madrid para toda la afición y todas las plazas
José Miguel Arroyo, conocido como Joselito, nació en Madrid el 1 de mayo de 1969. Desde niño, mostró un gran interés por el toreo, comenzando su camino como novillero en 1983. Tres años después, tomó la alternativa en la Plaza de Toros de Las Ventas, el 23 de mayo de 1986. Aquella tarde fue apadrinado por Curro Romero, con Julio Robles como testigo, lidiando toros de Sepúlveda.
Su carrera estuvo marcada por un estilo clásico, lleno de temple y precisión. Joselito siempre se adaptó a las características de cada toro, lo que le permitió triunfar en plazas importantes. En la Feria de San Isidro de 1995, consiguió una salida por la Puerta Grande de Las Ventas tras lidiar toros de Samuel Flores. Esa actuación quedó como una de las más memorables de su carrera.
Además de sus éxitos en España, toreó en países como México, Francia y Colombia, logrando el reconocimiento internacional. En las décadas de 1980 y 1990, compartió cartel con figuras como Enrique Ponce y César Rincón. Estas rivalidades elevaron la calidad de las corridas y ofrecieron tardes inolvidables a la afición.
Joselito decidió retirarse en 2003, tras una última actuación en la Plaza de Toros de Nimes, Francia. A pesar de su retirada, no se alejó del mundo del toro. Continuó como ganadero y apoyando a jóvenes promesas del toreo. Su experiencia y visión han enriquecido la tauromaquia incluso después de dejar los ruedos.
Hoy, Joselito es recordado como uno de los toreros más importantes de su generación. Su legado sigue vivo, tanto en el recuerdo de la afición como en el respeto de los nuevos toreros. La huella que dejó en la historia del toreo es tan profunda como su amor por este arte.
José Miguel Arroyo, conocido como Joselito, nació en Madrid el 1 de mayo de 1969. Desde niño, mostró un gran interés por el toreo, comenzando su camino como novillero en 1983. Tres años después, tomó la alternativa en la Plaza de Toros de Las Ventas, el 23 de mayo de 1986. Aquella tarde fue apadrinado por Curro Romero, con Julio Robles como testigo, lidiando toros de Sepúlveda.
Su carrera estuvo marcada por un estilo clásico, lleno de temple y precisión. Joselito siempre se adaptó a las características de cada toro, lo que le permitió triunfar en plazas importantes. En la Feria de San Isidro de 1995, consiguió una salida por la Puerta Grande de Las Ventas tras lidiar toros de Samuel Flores. Esa actuación quedó como una de las más memorables de su carrera.
Además de sus éxitos en España, toreó en países como México, Francia y Colombia, logrando el reconocimiento internacional. En las décadas de 1980 y 1990, compartió cartel con figuras como Enrique Ponce y César Rincón. Estas rivalidades elevaron la calidad de las corridas y ofrecieron tardes inolvidables a la afición.
Joselito decidió retirarse en 2003, tras una última actuación en la Plaza de Toros de Nimes, Francia. A pesar de su retirada, no se alejó del mundo del toro. Continuó como ganadero y apoyando a jóvenes promesas del toreo. Su experiencia y visión han enriquecido la tauromaquia incluso después de dejar los ruedos.
Hoy, Joselito es recordado como uno de los toreros más importantes de su generación. Su legado sigue vivo, tanto en el recuerdo de la afición como en el respeto de los nuevos toreros. La huella que dejó en la historia del toreo es tan profunda como su amor por este arte.