Ojo peñistas que organizáis festejos y recurrís a la lotería: remember Villamanín
Publicado: Lun Dic 29, 2025 5:25 pm
Ojo peñistas que organizáis festejos y recurrís a la lotería: remember Villamanín
Lo de Villamanín no fue un rumor ni una exageración de barra de bar. Fue un error real, con nombres, cifras y consecuencias: participaciones de lotería vendidas sin respaldo suficiente en décimos; un premio grande de por medio; y un pueblo entero enfrentado de la noche a la mañana. La ilusión del Gordo se convirtió en sospecha, reproches y reuniones tensas, con vecinos preguntándose quién había fallado y quién iba a pagar el descuadre. Lo que debía ser una alegría colectiva acabó siendo un problema que aún escuece.
Ahora traslademos ese escenario a una peña taurina cualquiera, de las que organizan vaquillas o novilladas para sacar adelante las fiestas. Rifas, papeletas, décimos repartidos “como siempre”, cuentas hechas a ojo y confianza plena en que nada saldrá mal. Hasta que sale. Y entonces el caso Villamanín deja de ser una anécdota ajena para convertirse en un aviso serio: cuando la gestión es informal, el conflicto está garantizado. A partir de aquí, las voces empiezan a aparecer.
Aquí os subo un vídeo ilustrativo: imagináos lo que harían los antitaurinos -siempre una minoría- si en una comisión de fiestas con toros tropieza en la misma piedra. Da miedo pensarlo ¿eh?
Lo de Villamanín no fue un rumor ni una exageración de barra de bar. Fue un error real, con nombres, cifras y consecuencias: participaciones de lotería vendidas sin respaldo suficiente en décimos; un premio grande de por medio; y un pueblo entero enfrentado de la noche a la mañana. La ilusión del Gordo se convirtió en sospecha, reproches y reuniones tensas, con vecinos preguntándose quién había fallado y quién iba a pagar el descuadre. Lo que debía ser una alegría colectiva acabó siendo un problema que aún escuece.
Ahora traslademos ese escenario a una peña taurina cualquiera, de las que organizan vaquillas o novilladas para sacar adelante las fiestas. Rifas, papeletas, décimos repartidos “como siempre”, cuentas hechas a ojo y confianza plena en que nada saldrá mal. Hasta que sale. Y entonces el caso Villamanín deja de ser una anécdota ajena para convertirse en un aviso serio: cuando la gestión es informal, el conflicto está garantizado. A partir de aquí, las voces empiezan a aparecer.
Aquí os subo un vídeo ilustrativo: imagináos lo que harían los antitaurinos -siempre una minoría- si en una comisión de fiestas con toros tropieza en la misma piedra. Da miedo pensarlo ¿eh?