Quino Monje, una vida en segundo plano que lo explica todo
Publicado: Mar Feb 03, 2026 1:45 pm
Quino Monje, una vida en segundo plano que lo explica todo
Joaquín Monje de Lara, conocido popularmente como Quino Monje, nació en 1944 y falleció en Burgos en 2026, el mismo día en que cumplía 82 años. Esa coincidencia, casi simbólica, cerró una trayectoria vital marcada por la discreción, la constancia y una fidelidad absoluta a la ciudad que acabó siendo su casa definitiva.
Formado en Ingeniería Naval en Madrid y en la Universidad de Deusto, su educación técnica dejó una huella profunda en su manera de trabajar: orden, previsión y una atención minuciosa a los detalles. Antes de vincularse plenamente a la tauromaquia, desarrolló su actividad profesional en el sector de los explosivos, con destinos en Huelva y en el Páramo de Masa, una experiencia exigente que reforzó su sentido de la responsabilidad y su capacidad para anticipar problemas.
Joaquín Monje, Quino A comienzos de los años ochenta se asentó definitivamente en Burgos, donde se integró con naturalidad en la vida social y cultural. Sin ocupar cargos públicos ni buscar notoriedad, se convirtió en una figura clave del entramado taurino local. Su nombre estuvo ligado durante décadas tanto al coso del Plantío como al Coliseum de Burgos, escenarios en los que ejerció como gestor, organizador y consejero respetado por profesionales de todos los ámbitos.
Quino entendía la tauromaquia como una expresión cultural que exigía rigor, continuidad y respeto. Rehuía el protagonismo mediático y prefería el trabajo silencioso, convencido de que el éxito de una feria se medía precisamente por la ausencia de incidentes. En tertulias radiofónicas, presentaciones y encuentros con aficionados, su palabra era escuchada con atención por su equilibrio, su conocimiento profundo y su tono siempre educado.
En los últimos años fue rostro visible de campañas de promoción taurina que conectaron con el sentimiento burgalés y recibió diversos reconocimientos institucionales, culminados con un homenaje a toda una vida pocos meses antes de su fallecimiento. Su muerte provocó una reacción unánime de respeto en Burgos, donde muchos lo recuerdan no solo como un referente taurino, sino como un hombre de palabra, de trato afable y de lealtad inquebrantable a su ciudad.
Joaquín Monje de Lara, Quino Monje, 3 de febrero de 1994, 3 de febrero de 1946 Dep
Joaquín Monje de Lara, conocido popularmente como Quino Monje, nació en 1944 y falleció en Burgos en 2026, el mismo día en que cumplía 82 años. Esa coincidencia, casi simbólica, cerró una trayectoria vital marcada por la discreción, la constancia y una fidelidad absoluta a la ciudad que acabó siendo su casa definitiva.
Formado en Ingeniería Naval en Madrid y en la Universidad de Deusto, su educación técnica dejó una huella profunda en su manera de trabajar: orden, previsión y una atención minuciosa a los detalles. Antes de vincularse plenamente a la tauromaquia, desarrolló su actividad profesional en el sector de los explosivos, con destinos en Huelva y en el Páramo de Masa, una experiencia exigente que reforzó su sentido de la responsabilidad y su capacidad para anticipar problemas.
Joaquín Monje, Quino A comienzos de los años ochenta se asentó definitivamente en Burgos, donde se integró con naturalidad en la vida social y cultural. Sin ocupar cargos públicos ni buscar notoriedad, se convirtió en una figura clave del entramado taurino local. Su nombre estuvo ligado durante décadas tanto al coso del Plantío como al Coliseum de Burgos, escenarios en los que ejerció como gestor, organizador y consejero respetado por profesionales de todos los ámbitos.
Quino entendía la tauromaquia como una expresión cultural que exigía rigor, continuidad y respeto. Rehuía el protagonismo mediático y prefería el trabajo silencioso, convencido de que el éxito de una feria se medía precisamente por la ausencia de incidentes. En tertulias radiofónicas, presentaciones y encuentros con aficionados, su palabra era escuchada con atención por su equilibrio, su conocimiento profundo y su tono siempre educado.
En los últimos años fue rostro visible de campañas de promoción taurina que conectaron con el sentimiento burgalés y recibió diversos reconocimientos institucionales, culminados con un homenaje a toda una vida pocos meses antes de su fallecimiento. Su muerte provocó una reacción unánime de respeto en Burgos, donde muchos lo recuerdan no solo como un referente taurino, sino como un hombre de palabra, de trato afable y de lealtad inquebrantable a su ciudad.
Joaquín Monje de Lara, Quino Monje, 3 de febrero de 1994, 3 de febrero de 1946 Dep