De la guerra de trincheras al francotirador. La Guerra del Coronavirus
Publicado: Lun Abr 27, 2020 12:14 pm
Es tiempo de coronavirus. Tiempo de pensar en la guerra. Tiempo de pensar en los grandes avances tecnológicos que procuraron las guerras a la humanidad. Y tiempo de no olvidar lo que tenemos.
Después de la Primera Guerra Mundial los cambios fueron importantes, pero lentos. Después de la II Guerra Mundial los cambios fueron profundos y rapidísimos. Del viejo carro de combate se pasó en pocos años a blindados veloces y mejor armados. Del viejo avión de la IGM se pasó poco después de la IIGM a superbombarderos de capacidad casi ilimitada. Lo mismo puede suceder en esta guerra contra el virus: los avances podrán ser rapidísimos y profundísimos. Las guerras producen muerte y después de la guerra multiplican los avances tecnológicos.
Lo mejor de la inteligencia humana; lo mejor de la tecnología humana; los mayores recursos disponibles de la historia de la humanidad ¡en los cinco continentes! están a día de hoy en un frente único en todo el mundo: contra el CoVid19. Los avances llegarán. Pero no nos adelantemos: hay que estar vivo para cuando lleguen esos avances poder disfrutar de ellos. Jamás la humanidad había movilizado tantos recursos económicos y científicos por un objetivo: aniquilar al CoVid19
Vamos con paso progresivo de la guerra de trincheras tradicional en la que cada casa, cada número en cada calle, cada calle de cada pueblo o ciudad, así en Paris como en Saint Sociaux le Grand, en Madrid o en un caserío vasco o una aldea de África, todo es una trincera. Y seguimos en España, la India, China, Australia... el mundo es una trinchera frente a un enemigo invisible pero que puede aparecer en cualquier momento.
Ya casi hemos pasado a ese enemigo atacando así; pero falta camino. Vamos al siguiente ataque del enemigo, los esnáiper, los "pacos". Los francotiradores. En España tenemos pases para abandonar la trinchera una hora y es en estos 60 minutos cuando aparecerán los francotiradores del coronavirus. ¡Cuidado, vecino!
Dos son las virtudes del francotirador. Y la segunda es la puntería. La primera es la capacidad de ocultarse durante largo tiempo. En la guerra del coronavirus también hay francotiradores. Estos son los contagiados asintomáticos, personas que sufren la infección pero no tienen síntomas ¡pero son contagiadores! son los "pacos" los 'esnáiper', son los francotiradors al acecho.
¡Cuidado, vecino! Has salido a la calle sin protección, como los sanitarios (médicos, enfermeras, personal auxiliar) estuvieron sin las armas debidas en su lucha: hay más de 30.000 sanitarios contagiados, muchos han muerto.
El gobierno de España ha dejado a los españoles sin test, sin mascarillas, sin guantes y sin geles y programa la progresiva eliminación de la cuarentena. ¿Nos ha dejado el gobierno a los ciudadanos sin defensa frente a los francotiradores?
Cuídate, vecino; y cuidémonos entre nosotros. Si abandonas la trinchera, recuerda que debes protegerte tú y proteger a los tuyos con los medios que tengas a tu disposición. En todo momento. Cada minuto y cada segundo. Los francotiradores tienen dos virtudes que les hacen invencibles, y la segunda es la puntería. Solo puedes luchar contra la primera, no dejando puntos débiles, vías de contagio. De momento culpar al gobierno no te libra del esnáiper, del francotirador, del contagio por persona asintomática.
Después de la Primera Guerra Mundial los cambios fueron importantes, pero lentos. Después de la II Guerra Mundial los cambios fueron profundos y rapidísimos. Del viejo carro de combate se pasó en pocos años a blindados veloces y mejor armados. Del viejo avión de la IGM se pasó poco después de la IIGM a superbombarderos de capacidad casi ilimitada. Lo mismo puede suceder en esta guerra contra el virus: los avances podrán ser rapidísimos y profundísimos. Las guerras producen muerte y después de la guerra multiplican los avances tecnológicos.
Lo mejor de la inteligencia humana; lo mejor de la tecnología humana; los mayores recursos disponibles de la historia de la humanidad ¡en los cinco continentes! están a día de hoy en un frente único en todo el mundo: contra el CoVid19. Los avances llegarán. Pero no nos adelantemos: hay que estar vivo para cuando lleguen esos avances poder disfrutar de ellos. Jamás la humanidad había movilizado tantos recursos económicos y científicos por un objetivo: aniquilar al CoVid19
Vamos con paso progresivo de la guerra de trincheras tradicional en la que cada casa, cada número en cada calle, cada calle de cada pueblo o ciudad, así en Paris como en Saint Sociaux le Grand, en Madrid o en un caserío vasco o una aldea de África, todo es una trincera. Y seguimos en España, la India, China, Australia... el mundo es una trinchera frente a un enemigo invisible pero que puede aparecer en cualquier momento.
Ya casi hemos pasado a ese enemigo atacando así; pero falta camino. Vamos al siguiente ataque del enemigo, los esnáiper, los "pacos". Los francotiradores. En España tenemos pases para abandonar la trinchera una hora y es en estos 60 minutos cuando aparecerán los francotiradores del coronavirus. ¡Cuidado, vecino!
Dos son las virtudes del francotirador. Y la segunda es la puntería. La primera es la capacidad de ocultarse durante largo tiempo. En la guerra del coronavirus también hay francotiradores. Estos son los contagiados asintomáticos, personas que sufren la infección pero no tienen síntomas ¡pero son contagiadores! son los "pacos" los 'esnáiper', son los francotiradors al acecho.
¡Cuidado, vecino! Has salido a la calle sin protección, como los sanitarios (médicos, enfermeras, personal auxiliar) estuvieron sin las armas debidas en su lucha: hay más de 30.000 sanitarios contagiados, muchos han muerto.
El gobierno de España ha dejado a los españoles sin test, sin mascarillas, sin guantes y sin geles y programa la progresiva eliminación de la cuarentena. ¿Nos ha dejado el gobierno a los ciudadanos sin defensa frente a los francotiradores?
Cuídate, vecino; y cuidémonos entre nosotros. Si abandonas la trinchera, recuerda que debes protegerte tú y proteger a los tuyos con los medios que tengas a tu disposición. En todo momento. Cada minuto y cada segundo. Los francotiradores tienen dos virtudes que les hacen invencibles, y la segunda es la puntería. Solo puedes luchar contra la primera, no dejando puntos débiles, vías de contagio. De momento culpar al gobierno no te libra del esnáiper, del francotirador, del contagio por persona asintomática.