Atienza es Guadalajara, pero esta foto lo vale
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Atienza es Guadalajara, pero esta foto lo vale
Y para la foto unas palabras de Luis Martín Santos, sobre catedrales y plazas de toros, y el pueblo que las habita.
- EstoEsElPueblo
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- Registrado: Jue Ene 24, 2019 1:50 am
Re: Atienza es Guadalajara, pero esta foto lo vale
Lo popular como monumento: plazas de toros y catedrales
En Tiempo de silencio, Luis Martín-Santos escribe:
“Si el visitante ilustre se obstina en que le sean mostrados majas y toreros, si el pintor genial pinta con los milagrosos pinceles majas y toreros, si efectivamente a lo largo y a lo ancho de este territorio tan antiguo hay más anillos redondos que catedrales góticas, esto debe significar algo.”
Lejos de una crítica irónica o de una denuncia del atraso cultural, esta frase puede leerse como una reflexión profunda sobre el valor simbólico y estético de ciertas tradiciones españolas. Martín-Santos no se burla del gusto por los toros o las majas; más bien, observa que estas imágenes —repetidas en el arte, en la cultura y en la vida cotidiana— revelan algo esencial del alma del país.
Cuando habla de los “anillos redondos”, se refiere a las plazas de toros. Y al compararlas con las catedrales góticas, no está diciendo que una valga más que la otra, sino que ambas son construcciones simbólicas de gran peso. Una catedral representa fe, esfuerzo colectivo y búsqueda espiritual. Una plaza de toros, en cambio, muestra otra dimensión humana: el riesgo, la belleza efímera, el valor ante la muerte, la emoción compartida.
Artistas como Goya, Picasso o Lorca vieron en la tauromaquia algo más que espectáculo. En sus obras, los toros y toreros aparecen como figuras cargadas de sentido trágico y poético. Martín-Santos, en la misma línea, sugiere que esta tradición no es algo banal o folclórico, sino un lenguaje cultural con hondura.
Al decir que esto “debe significar algo”, invita a mirar con respeto una forma de expresión que ha sobrevivido siglos, al igual que las grandes catedrales. Ambas —la plaza y la catedral— revelan la riqueza de una identidad española que no separa lo racional de lo instintivo, lo sagrado de lo vital.
Esta mirada no moraliza ni simplifica. Reconoce que en lo popular también hay arte, pensamiento y belleza. Martín-Santos no idealiza: observa con atención y reconoce que hay grandeza en lo que muchos desprecian o malinterpretan.
En Tiempo de silencio, Luis Martín-Santos escribe:
“Si el visitante ilustre se obstina en que le sean mostrados majas y toreros, si el pintor genial pinta con los milagrosos pinceles majas y toreros, si efectivamente a lo largo y a lo ancho de este territorio tan antiguo hay más anillos redondos que catedrales góticas, esto debe significar algo.”
Lejos de una crítica irónica o de una denuncia del atraso cultural, esta frase puede leerse como una reflexión profunda sobre el valor simbólico y estético de ciertas tradiciones españolas. Martín-Santos no se burla del gusto por los toros o las majas; más bien, observa que estas imágenes —repetidas en el arte, en la cultura y en la vida cotidiana— revelan algo esencial del alma del país.
Cuando habla de los “anillos redondos”, se refiere a las plazas de toros. Y al compararlas con las catedrales góticas, no está diciendo que una valga más que la otra, sino que ambas son construcciones simbólicas de gran peso. Una catedral representa fe, esfuerzo colectivo y búsqueda espiritual. Una plaza de toros, en cambio, muestra otra dimensión humana: el riesgo, la belleza efímera, el valor ante la muerte, la emoción compartida.
Artistas como Goya, Picasso o Lorca vieron en la tauromaquia algo más que espectáculo. En sus obras, los toros y toreros aparecen como figuras cargadas de sentido trágico y poético. Martín-Santos, en la misma línea, sugiere que esta tradición no es algo banal o folclórico, sino un lenguaje cultural con hondura.
Al decir que esto “debe significar algo”, invita a mirar con respeto una forma de expresión que ha sobrevivido siglos, al igual que las grandes catedrales. Ambas —la plaza y la catedral— revelan la riqueza de una identidad española que no separa lo racional de lo instintivo, lo sagrado de lo vital.
Esta mirada no moraliza ni simplifica. Reconoce que en lo popular también hay arte, pensamiento y belleza. Martín-Santos no idealiza: observa con atención y reconoce que hay grandeza en lo que muchos desprecian o malinterpretan.
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Empecinado
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Re: Atienza es Guadalajara, pero esta foto lo vale
Esto va más allá de los toros, habla de lo que somos por dentro. Profundo y sin postureo.
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tantarantán
- Mensajes: 67
- Registrado: Dom Nov 21, 2021 8:28 am
Re: Atienza es Guadalajara, pero esta foto lo vale
Pues mira tú, nunca lo había pensado así. Al final la plaza también es catedral de emociones.
Re: Atienza es Guadalajara, pero esta foto lo vale
Lo ha clavao. En el ruedo se reza con sangre y arte, no con latín ni incienso.
Re: Atienza es Guadalajara, pero esta foto lo vale
Yo he visto llorar en una faena como en un funeral. Eso no lo entiende cualquiera.
Re: Atienza es Guadalajara, pero esta foto lo vale
Eso de juntar toros y catedrales suena raro, pero oye, tiene su verdad. Lo llevo pensando todo el día.
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