De Lisboa a la historia: la alternativa que cambió el destino del toreo portugués

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De Lisboa a la historia: la alternativa que cambió el destino del toreo portugués

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De Lisboa a la historia: la alternativa que cambió el destino del toreo portugués

La historia de Diamantino Vizeu tiene algo de desafío personal y algo de gesto fundacional. Fue el primer torero portugués que tomó la alternativa a la manera española, y ese solo hecho basta para darle un lugar propio en la historia del toreo del siglo XX. Pero su figura no se agota en el dato pionero. Vizeu fue también un torero hecho a pulso, sin una gran herencia taurina detrás, un hombre que decidió salir de la estrechez reglamentaria de su país para buscar en España, y luego en México, la plenitud profesional que Portugal no podía ofrecerle a un matador de toros de lidia completa.
Diamantino Viseu Foto de Museu Tauromáquico, Lisboa
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Conviene advertir desde el principio una pequeña discrepancia biográfica. Varias fuentes no coinciden en el año exacto de su nacimiento: unas lo sitúan en 1923, otras en 1924 y otras en 1925. La fecha con más respaldo en los homenajes del centenario celebrados en Portugal es 1923, mientras que algunos repertorios taurinos españoles consignan 21 de julio de 1925. En una biografía rigurosa, por tanto, lo más prudente es hablar de Lisboa, julio de 1923 o 1925, dejando constancia de esa divergencia documental.
Cartel de alternativa, 23 de Marzo de 1947 de FarpasBloge
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No nació en una gran dinastía taurina. Precisamente ahí empieza una de las claves de su atractivo biográfico. Su vocación no vino servida por la sangre ni por el apellido, sino por la voluntad. Se formó en Lisboa, en torno al ambiente del Campo Pequeno y bajo la influencia de la escuela ligada a Júlio Procópio, en unos años en que el toreo a pie portugués todavía no tenía la implantación, la continuidad ni el prestigio que alcanzaría después. Sus primeros pasos fueron ásperos, humildes y muy de verdad: vacas, plazas menores, aprendizaje sin red y una intuición tenaz de que su camino estaba fuera de la comodidad.
Diamantino Vizeu. Homenaje aniversario. 25 años
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Aquella formación inicial estuvo marcada por una realidad muy concreta: en Portugal no podía realizarse plenamente como matador al modo español, porque la normativa y la tradición de la lidia portuguesa trazaban otros límites. Ahí aparece la gran decisión de su vida taurina: torear a la española. No fue una extravagancia ni una pose. Fue una toma de partido. Vizeu entendió que, si quería conquistar el rango completo de matador de toros, tenía que ir a España, someterse a la dureza del escalafón y jugarse el porvenir en plazas donde no se regalaba nada. Ese paso exigía valor, ambición y, en su caso, una pequeña rebeldía nacional bien entendida. Portugal tenía aficionados, tenía caballo, tenía forcados; él quería demostrar que también podía tener un matador de toros con todas las consecuencias.
Diamantino Vizeu Memorias de un torero libro
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Su etapa de aprendizaje en España empezó a darle nombre pronto. Las fuentes coinciden en situar su debut de novillero en Toledo, en 1944, dentro de una temporada decisiva para orientar su carrera hacia el toreo profesional al otro lado de la frontera. Después llegaron actuaciones en Portugal y España, entre dudas, tropiezos y avances, hasta que una actuación en Vila Franca de Xira ayudó a cambiar su posición ante la afición portuguesa. Aquella tarde fue importante no solo por el resultado, sino por lo que simbolizó: el muchacho lisboeta, que parecía perseguir una empresa demasiado grande, empezaba a convencer de verdad.
Diamantino Vizeu Memorias de un torero
Diamantino Vizeu Memorias de un torero.jpg
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El gran aldabonazo como novillero con picadores llegó en Sevilla, en la Feria de Abril de 1946. Allí cortó una oreja en la Maestranza y ganó una visibilidad que cambió su carrera. No era una plaza cualquiera ni una tarde cualquiera. Sevilla, cuando abre una puerta, no abre solo una contratación: abre un crédito artístico. Desde ese momento, Diamantino Vizeu dejó de ser una curiosidad portuguesa para convertirse en un novillero con sitio en la conversación taurina. Poco después se presentó en Las Ventas como novillero, y ese paso por Madrid reforzó la impresión de que su proyecto no era un destello accidental, sino una apuesta seria.

La consagración histórica llegó el 23 de marzo de 1947, en la Monumental de Barcelona. Aquel día tomó la alternativa de manos de Gitanillo de Triana, con Parrita y Antonio Bienvenida como testigos, y con el toro Comerciante como pieza ceremonial. Hay discrepancias menores sobre el hierro exacto del toro, pero no sobre lo esencial: ese día Vizeu se convirtió en el primer torero portugués en doctorarse a la manera española. La frase no necesita adorno: fue una tarde de historia. Y la historia, cuando aparece, suele llevar fecha.
Diamantino Vizeu Novillada en Toledo. Archivo Luis Redondo
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A partir de ahí, su carrera quedó ligada para siempre a la idea de frontera vencida. Confirmó la alternativa en Madrid ese mismo año; unas fuentes citan el 15 de junio de 1947 y otras el 15 de julio, de modo que conviene anotar también esa oscilación bibliográfica. Lo indiscutible es que pasó por Las Ventas para refrendar su nuevo rango, y que en ese 1947 completó un curso decisivo presentándose además el 21 de diciembre en El Toreo de Ciudad de México. En un solo año, Barcelona, Madrid y México fijaron el mapa grande de su carrera.
Diamantino Vizeu Una biografía
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México fue mucho más que una estación exótica o una simple campaña americana. Allí confirmó también su alternativa en 1949, al lado de Antonio Velázquez y Luis Procuna, y encontró un público receptivo a su personalidad torera. Su nombre cuajó bien en el ambiente mexicano, hasta el punto de que la relación con ese país no fue puramente profesional. La biografía de Vizeu se ensancha en México: allí consolidó prestigio, allí afianzó su dimensión internacional y allí dejó una huella que ayuda a explicar por qué su carrera no puede leerse solo desde Portugal o España.
Diamantino Vizeu
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En Portugal fue una figura central del toreo a pie de su tiempo. Y no porque lo dijera una propaganda patriótica, sino porque sus carteles y su nombre abrieron una época. Compartió ese protagonismo con Manuel dos Santos, con quien formó la rivalidad más poderosa del toreo a pie portugués. Aquella competencia dividió a los aficionados, encendió debates y llenó plazas. No era una rivalidad menor ni una nota folclórica: era el pulso de una época. Vizeu y Dos Santos representaron dos maneras de vivir el toreo y, juntos, empujaron la llamada edad de oro del toreo a pie en Portugal.
Dimantino Vizeu y Manuel dos Santos
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Si se busca su importancia en Madrid y Barcelona, no conviene medirla solo por trofeos. En Madrid, Vizeu tuvo el mérito de entrar en la plaza más difícil del mundo como novillero y como matador confirmado; en Barcelona, en cambio, dejó su sello con el acto mayor de su vida profesional. Barcelona fue su puerta de la historia; Madrid, la prueba de que aquella historia resistía la comprobación de la exigencia.
Diamantino Vizeu en México
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En Francia y Colombia la documentación que hoy circula en abierto es menos detallada que para España, Portugal o México, pero las fuentes coinciden en incluir ambos países dentro de su trayectoria internacional. Esta cautela no empequeñece su figura; al contrario, la limpia.
Diamantino Vizeu en Madrid. Cartel de inauguración
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Su estilo, según la memoria que ha quedado de él, se apoyaba en la entrega, la dignidad y un sentido clásico del oficio. Diamantino Vizeu pertenece a esos toreros que no solo torean, sino que hacen posible lo que antes parecía improbable.
Diamantino Bizeu en la revista Sector 1
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Se retiró el 24 de agosto de 1972 en el Campo Pequeno lisboeta. Murió en Lisboa, en febrero de 2001, tras ser atropellado en la Avenida de Berna, cerca del Campo Pequeno.
Diamantino Vizeu Corrida de despedida de los ruedos
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Vida social, actividad cultural y defensa de la tauromaquia
La vida social de Diamantino Vizeu interesa especialmente porque no se limitó al brillo de los carteles. En 1952 fundó el Fundo de Assistência dos Toureiros Portugueses, una obra que constituye su legado civil más sólido.
Fundo de Asistencia a los Toreros Portugueses
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Fue distinguido con la Orden de Beneficencia en 1972 y con la Orden del Mérito en 1987.

Patriota convencido, en una ocasión se negó a aceptar una condecoración del entonces presidente de la República, Mário Soares, porque lo consideraba (y así lo escribió en una carta que envió al Palacio de Belém) uno de los principales responsables de la "vergonzosa descolonización".
Sol e toiros Jose Buchs Diamantino Vizeu
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En 1958 protagonizó la película Sangue Toureiro, junto a Amália Rodrigues, considerada la primera película portuguesa en color.

Publicó Memórias de um toureiro (1992) y Histórias Vividas (1994).

Su entorno incluyó nombres como Manuel dos Santos, João Núncio, Simão da Veiga, Laura Alves, João Villaret, Mirita Casimiro y Amália Rodrigues.
Sangue toureiro Diamantino Vizeu
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Resumen final
Diamantino Vizeu fue, por encima de todo, un torero que ensanchó la posibilidad portuguesa del toreo a pie. Se sostiene no solo por haber sido el primero, sino por haber sido, con plena conciencia, el primero con consecuencias.
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