Ana Mariscal: la cineasta que entró en el ruedo reservado a los hombres

De las cosas de MadridGratis: ocio gratis o muy barato en Madrid, consejos de ahorro; y curiosidades varias.

Moderadores: EstoEsElPueblo, Escribiente

Avatar de Usuario
EstoEsElPueblo
Mensajes: 2104
Registrado: Jue Ene 24, 2019 1:50 am

Ana Mariscal: la cineasta que entró en el ruedo reservado a los hombres

Mensaje por EstoEsElPueblo »

Ana Mariscal: la cineasta que entró en el ruedo reservado a los hombres


Ana María Rodríguez-Arroyo Mariscal, conocida artísticamente como Ana Mariscal, nació en Madrid el 31 de julio de 1923 y murió en la misma ciudad el 28 de marzo de 1995. Actriz, directora, guionista, productora, empresaria teatral, profesora y escritora, fue una de las personalidades más completas del cine español del siglo XX. Su importancia no se limita a haber trabajado detrás de la cámara cuando apenas había mujeres directoras: levantó una productora propia y asumió responsabilidades creativas y económicas que no eran habituales ni siquiera entre muchos realizadores varones.
Ana Mariscal Pionera del cine
Ana Mariscal Pionera del cine.jpg
Su infancia y juventud transcurrieron entre Madrid y algunas temporadas en Mallorca, donde sustituyó ocasionalmente a una hermana dedicada a la enseñanza. Estudió Magisterio y Ciencias Exactas; las matemáticas parecían anunciar una vida muy diferente. Su hermano, el actor Luis Arroyo, la acercó al grupo teatral Anfistora, vinculado a Pura Maortúa de Ucelay. Por medio de aquel ambiente conoció siendo adolescente a Federico García Lorca, amigo de su hermano, aunque los detalles de ese encuentro han llegado hasta nosotros principalmente a través de recuerdos posteriores de la actriz.
Ana Mariscal cineasta fuera del No Do
Ana Mariscal cineasta fuera del No Do.jpg
En 1940 acompañó a Luis a las pruebas de El último húsar. El director Luis Marquina se fijó en ella y le dio un papel. La casualidad decidió lo que no habían decidido los estudios: Ana Mariscal entró en el cine casi sin proponérselo. Poco después protagonizó Raza, dirigida por José Luis Sáenz de Heredia sobre un argumento firmado por Francisco Franco con el seudónimo de Jaime de Andrade. La película la convirtió en uno de los rostros más conocidos de la posguerra y dejó sobre su carrera una asociación política que durante mucho tiempo oscureció el resto de su obra.
Ana Mariscal foto La Violetera
Ana Mariscal foto La Violetera.jpg
Una estrella que quiso mandar detrás de la cámara
Durante los años cuarenta apareció en títulos como La florista de la reina, Vidas cruzadas, Una sombra en la ventana, La princesa de los Ursinos, El tambor del Bruch, Pacto de silencio y Un hombre va por el camino. En la pantalla reunía elegancia, firmeza y una autoridad poco frecuente en las protagonistas femeninas de aquel cine. Su fama era considerable, pero ella no quiso quedarse convertida en una imagen hermosa a disposición de productores y directores.
Ana Mariscal Protagonista de Raza Cartel
Ana Mariscal Protagonista de Raza Cartel.jpg
Doña Inés por la noche y don Juan por la tarde
El teatro fue la otra gran escuela de Ana Mariscal. Debutó profesionalmente en el Teatro María Guerrero, bajo la dirección de Luis Escobar, y pronto fundó su propia compañía. En 1945 protagonizó en Valladolid uno de los episodios más celebrados de su carrera: interpretaba a doña Inés en Don Juan Tenorio, pero también se atrevió a encarnar al propio don Juan.
Ana Mariscal en el papel de Don Juan Tenorio
Ana Mariscal en el papel de Don Juan Tenorio.jpg
Ana Mariscal en el papel de Don Juan Tenorio.jpg (16.92 KiB) Visto 220 veces
Una mujer representando al seductor de José Zorrilla resultaba provocadora en la España de posguerra. La polémica dio lugar a un juicio literario, más teatral y periodístico que judicial, en el que intervinieron partidarios y detractores de aquella osadía. El crítico Alfredo Marqueríe asumió su defensa y Ana Mariscal fue simbólicamente absuelta. La anécdota resume bien su personalidad: conocía las reglas, pero disfrutaba cruzando las líneas que otros habían trazado para ella.
Ana Mariscal en 1952
Ana Mariscal en 1952.jpg
En 1947 llevó Yerma a Barcelona, cuando la obra de García Lorca todavía resultaba incómoda para las autoridades culturales. Entre Madrid, Valladolid y Barcelona fue construyendo una carrera teatral paralela al cine, con giras que la acercaron a públicos de diferentes ciudades españolas.
Ana Mariscal en Yerma de Lorca Barcelona 1947
Ana Mariscal en Yerma de Lorca Barcelona 1947.jpg
Bosco Films y la conquista de la independencia
A comienzos de los años cincuenta fundó Bosco Films junto con el fotógrafo y director de fotografía Valentín Javier García-Fernández, con quien contrajo matrimonio en 1954. La productora le permitió dirigir, escribir y financiar sus propios proyectos. No esperaba a que la industria le concediera un espacio: se arriesgó a crearlo.
Ana Mariscal Bosco Films y Argentina
Ana Mariscal Bosco Films y Argentina.jpg
Ana Mariscal Bosco Films y Argentina.jpg (46 KiB) Visto 234 veces
Debutó como directora con Segundo López, aventurero urbano, realizada en 1952. La película sigue a un hombre procedente de Cáceres que llega a Madrid y se mueve por una capital de pensiones modestas, tabernas, buscavidas y supervivientes. La mirada de Mariscal se acercaba al neorrealismo, aunque ella reconoció influencias cinematográficas más amplias. Más que imitar una escuela, filmó una ciudad que conocía y una pobreza cotidiana que raras veces ocupaba el centro del cine español. La cinta está considerada hoy una de sus obras esenciales.
Los maridos de mama Ana Mariscal Argentina
Los maridos de mama Ana Mariscal Argentina.jpg
Tras su boda, Ana Mariscal y Valentín Javier vivieron alrededor de dos años en Argentina. En Buenos Aires trabajó en cine, teatro y televisión y participó en películas como En carne viva, Bacará, Enigma de mujer y Los maridos de mamá. Aquella estancia amplió su horizonte profesional y la relacionó con otro público hispano, con los escenarios de la avenida Corrientes y con una cinematografía en la que pudo cultivar registros distintos de los que le ofrecían en España.
Ana Mariscal Cartel Con la vida hicieron fuego
Ana Mariscal Cartel Con la vida hicieron fuego.jpg
De regreso continuó su carrera como directora con Con la vida hicieron fuego, La quiniela, ¡Hola, muchacho!, Feria en Sevilla, Occidente y sabotaje, El camino, Los duendes de Andalucía, Vestida de novia y El paseíllo. Su marido se encargó de la fotografía de muchas de aquellas producciones, formando con ella una sociedad artística y empresarial de larga duración.
Los duendes de Andalucía, cartel con Ramón Valencia. Ana Mariscal
Los duendes de Andalucía, cartel con Ramón Valencia. Ana Mariscal.jpg
Una forma personal de mirar España
El cine de Ana Mariscal no puede reducirse a una sola escuela. Procedía del teatro y concedía importancia a la palabra y a la dirección de actores, pero también prestaba atención a los exteriores, los rostros, los silencios y los ambientes sociales. Sus personajes suelen encontrarse ante un desplazamiento: llegan a una ciudad, abandonan un pueblo, persiguen un trabajo o buscan una oportunidad que amenaza con no presentarse nunca.
Ana Mariscal cartel de la película Segundo López
Ana Mariscal cartel de la película Segundo López.jpg
En Segundo López, aventurero urbano retrató el Madrid humilde; en Con la vida hicieron fuego llevó la acción a Asturias; en Misa en Compostela se acercó a Santiago de Compostela; y en distintas producciones recorrió Andalucía, Castilla y otros paisajes españoles. La geografía no era una postal inmóvil, sino el territorio en el que sus personajes trataban de encontrar su sitio.
Ana Mariscal El Camino de Miguel Delibes
Ana Mariscal El Camino.jpg
Su película más reconocida es El camino, adaptación de la novela de Miguel Delibes. La infancia, el aprendizaje, la muerte y la marcha del pueblo aparecen tratados sin grandilocuencia. Mariscal consiguió una obra sensible y contenida con recursos escasos, apoyándose en los niños, el paisaje rural y la tristeza de quien debe abandonar aquello que conoce. Fue la primera adaptación cinematográfica de una novela de Delibes. Décadas después, una copia restaurada fue seleccionada en 2021 por Cannes Classics, reconocimiento internacional que confirmó la recuperación crítica de su autora.
Ana Carrillo La Tomata Bailadora Los duendes de Andalucía Ana Mariscal
Ana Carrillo La Tomata Bailadora Los duendes de Andalucía Ana Mariscal.jpg
Entre 1957 y 1960 impartió clases de interpretación en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas. También escribió novelas, memorias y estudios teatrales. Su personalidad pública resulta difícil de acomodar en una definición sencilla: fue una estrella dentro del cine del franquismo, pero también una productora independiente sometida a controles y censuras; una mujer de convicciones católicas, pero capaz de desafiar los papeles escénicos y profesionales reservados a su sexo.
Ana Mariscal en Ídolos del cine
Ana Mariscal Idolos del cine.jpg
El primer acercamiento al mundo taurino
El primer antecedente importante es Feria en Sevilla, película dirigida y protagonizada por ella. Uno de sus personajes, Rafael, desea abrirse camino como torero, aunque su inclinación por el canto introduce la duda sobre su verdadera vocación. El ambiente sevillano y la búsqueda de una oportunidad enlazan ya el toreo con otro asunto habitual en la cineasta: la difícil elección entre el sueño personal y las condiciones impuestas por la vida.
Ana Mariscal Feria de Sevilla
Ana Mariscal Feria de Sevilla.jpg
Ese interés se amplió en Los duendes de Andalucía, estrenada en 1966. La película recorre Andalucía mediante una historia de viajes y encuentros y reúne pintura, flamenco, religiosidad, paisaje y tauromaquia. El torero Victoriano Valencia encabeza el reparto junto con Sancho Gracia, Rafaela Aparicio y Marie-France Boyer. La cinta incluye una actuación taurina de Valencia en la Real Maestranza de Sevilla y presenta diversos ambientes cordobeses y sevillanos.
Ana Mariscal El Paseíllo cartel Yugoslavia
Ana Mariscal El Paseíllo cartel Yugoslavia.jpg
En la misma obra aparecen figuras del flamenco como La Paquera de Jerez, Porrina de Badajoz y Ana Carrillo «La Tomata». La acumulación de artistas, paisajes y motivos populares puede verse hoy como una imagen muy característica de la Andalucía promocionada durante los años sesenta. Sin embargo, la presencia de un matador verdadero y de escenarios reales aporta a sus secuencias taurinas un valor documental que supera el simple adorno folclórico.
Ana Mariscal y Pedrito Rico
Ana Mariscal y Pedrito Rico.jpg
Los duendes de Andalucía no es una película exclusivamente taurina. El toro forma parte de una exploración más amplia de Andalucía y de la mirada de los visitantes sobre ella. Mariscal relacionó el espectáculo taurino con el flamenco, la pintura, los desplazamientos por carretera y el descubrimiento de un territorio que aparecía simultáneamente como realidad cultural y como imagen exportable.
Ana Mariscal Fotos El Paseíllo
Ana Mariscal Fotos el paseíllo.jpg
El paseíllo: dos toreros ante el éxito y el fracaso
Su aproximación más completa llegó con El paseíllo, de 1968, última película que dirigió. La historia sigue a dos amigos que desean triunfar como toreros. Sus caracteres son opuestos: uno se muestra calculador y ambicioso; el otro, sentimental y generoso. La amistad queda sometida a la competencia, los intereses profesionales, la fama y la desigual fortuna de ambos.
Agustín Castellano El Puri Foto Ladis
Agustín Castellano El Puri Foto Ladis.jpg
Para interpretar a los protagonistas recurrió a dos toreros reales: Agustín Castellano «El Puri» y José María Montilla. La elección permitía captar gestos, posturas y movimientos propios del oficio sin depender por completo de dobles o actores entrenados apresuradamente. El reparto se completó con María Kosty, Rosanna Yanni, Alfredo Mayo, Venancio Muro y la propia Ana Mariscal, que interpretó a Gloria.
José María Montilla con un toro impresionante
José María Montilla con un toro impresionante.jpg
El título alude al recorrido ceremonial con el que las cuadrillas atraviesan el ruedo antes de comenzar el festejo. Pero también funciona como resumen de la película: sus protagonistas se presentan ante la vida, se exponen a la mirada pública y avanzan hacia una prueba cuyo desenlace ignoran. En el mundo taurino, el paseíllo precede al éxito, al fracaso o a la herida; en la película, precede igualmente al juicio moral de los personajes.
El Paseíllo con JM Montilla A Castellano y Ana Mariscal, Cartel
El Paseíllo con JM Montilla A Castellano y Ana Mariscal.jpg
Mariscal no mostró únicamente el instante brillante de la plaza. Le interesaron el aprendizaje, la espera, la rivalidad y la vida de quienes todavía no han alcanzado la gloria. El toreo aparece como una vía de ascenso social, pero también como un ambiente duro en el que la amistad puede quedar subordinada a los contratos, los apoderados y el deseo de sobresalir.
José María Montilla, El Puri y Ana Mariscal en el rodaje
José María Montilla, El Puri y Ana Mariscal en el rodaje.jpg
La película fue producida por Bosco Films, con fotografía de Valentín Javier. Ana Mariscal intervino como directora, guionista, productora y actriz, concentrando de nuevo varias responsabilidades. El resultado ocupa un lugar singular en el cine taurino español: fue realizado por una mujer que conocía desde dentro la lucha por conquistar un espacio profesional en un mundo dominado por hombres.

Ana Mariscal conocía los códigos fundamentales del toreo y los convirtió en materia cinematográfica. Su aportación taurina no está en una colección de fotografías en el tendido, sino en haber dejado tres películas vinculadas, en distinto grado, al deseo de ser torero, a la representación del rito y a la dureza profesional que rodea el triunfo.
Ana Mariscal Kino teatro. Reconocida en todo el mundo
Ana Mariscal Kino teatro ruso.jpg
Los reconocimientos tardíos
Después de El paseíllo, su actividad como directora se interrumpió. Continuó vinculada a la escritura y regresó ocasionalmente a la interpretación, entre otros trabajos con El polizón del Ulises, dirigida por Javier Aguirre. Publicó Cincuenta años de teatro en Madrid y recuperó obras escritas décadas antes, mientras su nombre desaparecía en parte de la primera línea pública.

El 29 de diciembre de 1994 le fue concedida la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes como actriz y directora de cine y teatro. El reconocimiento se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 4 de enero de 1995. Murió menos de tres meses después.
Ana Mariscal Entrevista en 1983
Ana Mariscal Entrevista en 1983.jpg
Su figura ha crecido con el paso del tiempo. La restauración de sus películas, los estudios académicos y las retrospectivas de Filmoteca Española han permitido contemplarla ya no solo como la actriz de Raza, sino como una autora. En 2023, Filmoteca Española conmemoró el centenario de su nacimiento con un ciclo dedicado a sus trabajos como directora, actriz y productora.
Ana Mariscal, Una sombra en la ventana
Ana Mariscal Una sombra en la ventana.jpg
Ana Mariscal fue una mujer situada entre luces contradictorias: estrella popular y cineasta independiente; actriz del primer franquismo y creadora sometida a censura; doña Inés y don Juan; madrileña, viajera, profesora y empresaria. También fue la directora que llevó al cine a los maletillas, a dos toreros verdaderos y a una Andalucía donde el ruedo convivía con el flamenco, la pintura y la carretera. Su biografía ocupa un lugar imprescindible en la historia cultural española porque hizo algo más difícil que alcanzar la fama: quiso decidir qué historias debían contarse y desde qué lugar había que mirarlas.
Adjuntos
Ana Mariscal rodaje para El Bosco su productora.jpg
Un foro :idea: es mejor que twitter, mejor que facebook, mejor que instagram... ¿por qué? Este foro es taurino; las redes sociales son antis :evil: .

Responder