Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
Un niño de cuatro, cinco o seis años. Casco de colores, chaleco protector, botas que le quedan grandes. Lo suben a lomos de un cordero que puede pesar bastante más que él. El animal sale disparado. El crío se agarra a la lana como quien se agarra a la vida. Ocho segundos. A veces, ni tres. Polvo, gritos, risas y, casi siempre, un buen porrazo en la arena.
Eso es mutton busting: la monta de corderos. La puerta más pequeña y más salvaje del rodeo.
Las reglas son pocas y el reloj no concede nada. Edad: entre cuatro y siete u ocho años, según la competición. Objetivo: permanecer sobre el animal hasta alcanzar la referencia máxima de los ocho segundos. Quien más tiempo aguanta, gana. Quien cae antes se levanta, se sacude el polvo y piensa en la próxima.
Y desde ahí se sube la escalera.
Primero, el cordero.
Después, el ternero: calf riding.
Luego, el novillo.
Más tarde, el toro.
Mismo polvo, mismo vértigo, misma afición. Solo cambian el tamaño del animal, la dificultad y la edad del jinete.
Todo ocurre en familia. Padres, abuelos y tíos contemplan la escena desde las gradas. El mismo olor a ganado, la misma voz que anima, el mismo orgullo cuando el niño se levanta después de la caída. Es entonces, justamente entonces, cuando se transmite el fuego.
Porque, si el mutton busting tuviera que resumirse en un refrán, sería este:
El que se cae del cordero se levanta para el toro.
El cambio más importante es «Mismo polvo, mismo vértigo» en lugar de «misma sangre». «Sangre» tiene potencia, pero introduce una imagen cruenta que el resto del pasaje no necesita. «Vértigo» conserva la energía, resulta más exacto y hace el texto más simpático sin ablandarlo.
Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
Re: Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
Todo pudo empezar para evitar males mayores. A comienzos de los años sesenta, el canadiense Jack Daines sacó las ovejas de su propia familia y las llevó hasta los cajones del rodeo. Pretendía impedir que los niños pequeños quisieran montar animales mucho más peligrosos.
Re: Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
Unidos tiene otra protagonista: Nancy Stockdale Cervi, antigua reina del rodeo. En los años ochenta patrocinó una competición en Denver. Solo escogieron a siete niños, menores de siete años y de 25 kilos. Entonces bastaba resistir seis segundos, no ocho.
-
Un_Tal_Ivan
- Mensajes: 70
- Registrado: Mié Ago 18, 2021 9:26 am
Re: Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
Claro esto también tiene que tener sus reglas, pocas, y fáciles para los niños!!
Re: Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
En Houston hay miles de aspirantes para unos pocos puestos. En una edición reciente se recibieron unas 2.700 solicitudes para solamente 285 plazas dentro del estadio. Antes de agarrarse a la oveja, el niño ya ha tenido que ganar su primer rodeo: el sorteo.
Re: Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
Charlotte Couturier aguantó tres o cuatro segundos sobre una oveja llamada Lindsay Low Lamb. Parecía una monta más, pero sucedió en marzo de 2020: el rodeo de Houston cerró aquella misma semana por la pandemia. Llegó a montar por los pelos.
Re: Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
La madre de Charlotte reconoció que nunca había obligado a sus hijos a hacer algo que les diera miedo. Con el mutton busting hizo una excepción: pensó que, siendo de Houston, su hija lamentaría toda la vida no haberlo probado.
Re: Mutton busting: Así de seco, así de americano, así de directo
En RodeoHouston, participar dentro del gran estadio es cosa de una sola vez. Quien ya montó allí no puede repetir al año siguiente. La regla convierte esos pocos segundos sobre la lana en una ocasión irrepetible y en una película familiar eterna.