Filipinas, 1630: la corrida de los mártires de Japón
Publicado: Mié Feb 04, 2026 8:00 pm
Filipinas, 1630: la corrida de los mártires de Japón
El 4 de febrero de 1630, Manila celebró una corrida de toros solemne en memoria de los Mártires de Japón, los veintiséis cristianos crucificados en Nagasaki en 1597. No fue un festejo menor ni improvisado: se integró en un programa ceremonial amplio, ligado a la religión, al poder colonial y a la afirmación pública del catolicismo en Asia.
La documentación conservada muestra una ciudad capaz de organizar corridas complejas, con toros disponibles, espacios preparados y un público familiarizado con el ritual. Precisamente por eso, la corrida de 1630 no puede entenderse como un hecho aislado o inaugural, sino como la culminación visible de un proceso anterior, más largo y menos bien documentado, pero real.
Antes de 1630 hubo toros, hubo juegos taurinos y hubo corridas. Algunas quedaron fijadas en el papel; otras solo se intuyen por impuestos, infraestructuras o referencias indirectas. Todas forman parte de una misma línea histórica: la implantación, adaptación y normalización de la tauromaquia en Filipinas durante el Imperio español. Fiestas de toros en Filipinas, de Wenceslao Emilio Retana
El 4 de febrero de 1630, Manila celebró una corrida de toros solemne en memoria de los Mártires de Japón, los veintiséis cristianos crucificados en Nagasaki en 1597. No fue un festejo menor ni improvisado: se integró en un programa ceremonial amplio, ligado a la religión, al poder colonial y a la afirmación pública del catolicismo en Asia.
La documentación conservada muestra una ciudad capaz de organizar corridas complejas, con toros disponibles, espacios preparados y un público familiarizado con el ritual. Precisamente por eso, la corrida de 1630 no puede entenderse como un hecho aislado o inaugural, sino como la culminación visible de un proceso anterior, más largo y menos bien documentado, pero real.
Antes de 1630 hubo toros, hubo juegos taurinos y hubo corridas. Algunas quedaron fijadas en el papel; otras solo se intuyen por impuestos, infraestructuras o referencias indirectas. Todas forman parte de una misma línea histórica: la implantación, adaptación y normalización de la tauromaquia en Filipinas durante el Imperio español. Fiestas de toros en Filipinas, de Wenceslao Emilio Retana