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Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 12:59 am
por TorosEnTetuán
Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Buena parte del agua que hoy abastece ciudades, contiene inundaciones y riega algunas de las tierras más productivas del norte de Marruecos comenzó a buscarse mucho antes de la independencia. Ingenieros españoles recorrieron ríos, midieron caudales, estudiaron gargantas, proyectaron presas y abrieron caminos en una de las geografías más difíciles del Protectorado. Muchos de aquellos proyectos quedaron incompletos en 1956, pero sus planos, cálculos y emplazamientos no desaparecieron: el nuevo Estado marroquí levantó después grandes obras hidráulicas en las mismas cuencas y con objetivos sorprendentemente parecidos.
Esta historia, sin embargo, no es solamente la de una herencia técnica aprovechada por Marruecos. También es la historia de presupuestos desbordados, carreteras destruidas por las riadas, embalses devorados por el lodo, ingenieros acosados y comunidades rifeñas que se resistían a perder el control de sus aguas y sus tierras. ¿Fue España la impulsora de una modernización decisiva o una potencia colonial que proyectó el territorio según sus propios intereses?
Los diez capítulos siguientes recorren ese conflicto y muestran cómo el progreso y la prosperidad impulsados por España fueron combatidos por unas cabilas rifeñas aferradas a sus tradiciones ancestrales; y, después, aprovechados por el Sultán y el nuevo Estado marroquí.
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 1:05 am
por TorosEnTetuán
El
Plan de Obras Hidráulicas de 1942 en el
Protectorado español trazó bases técnicas esenciales. Tras la independencia de
Marruecos en 1956, el reino alauita heredó esos estudios topográficos e hidrológicos. Muchos emplazamientos óptimos previstos por los ingenieros españoles se ejecutaron o sirvieron de base directa para regular las cuencas del norte (como el
río Lucus o el
Muluya) en las décadas posteriores para impulsar el riego y abastecimiento.
Coincidencias técnicas e hidráulicas
Estudios de Orografía: Los emplazamientos con
gargantas cerradas identificados en los años 40 se reutilizaron por su eficiencia en la capacidad de vaso.
Planificación de Cuencas: Las cuencas norteñas principales (
Lucus,
Lau,
Muluya) mantuvieron los puntos de dominio estratégico de caudal proyectados.
Continuidad de Uso: La escasez de recursos y la precisión de los cálculos geológicos hicieron que los anteproyectos españoles fueran la guía más viable a corto y mediano plazo para el
Marruecos independiente.
Plaza de toros de Tánger, en la región central del
Rif; también hubo plazas en otras ciudades rifeñas, como
Tetuán, Chauen y Alhucemas.
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 1:15 am
por TorosEnTetuán
La presa de Ali Thelat (o Talambot), levantada sobre el [río Lau]
La
presa de Ali Thelat de 1934, constituye uno de los ejemplos más claros de cómo las obras previas a la planificación de 1942 marcaron el desarrollo hidráulico de la región. Su construcción e impacto histórico demuestran la viabilidad a largo plazo de la ingeniería de la época del Protectorado.
Propósito original y diseño
Ejecutada por la administración del
Protectorado en las cercanías de
Taguesut, la presa se diseñó con un doble propósito: un
canal de derivación y un
salto hidroeléctrico destinado al abastecimiento de energía eléctrica para las principales ciudades de la zona norte. Los ingenieros aprovecharon la orografía encajonada del
río Lau en las estribaciones del
Rif occidental para asentar la estructura.
El Fenómeno del Encenagamiento
Con el paso de las décadas, el embalse sufrió las consecuencias de la severa erosión que afecta a las laderas del
Rif. La acumulación de sedimentos provocó un
encenagamiento casi total del vaso, un problema común en la hidrología magrebí. Debido a esto, la antigua zona de embalse se transformó gradualmente en una pequeña llanura aluvial que los habitantes locales terminaron explotando para el cultivo de cereales y leguminosas.
Evolución y Estado tras la Independencia
Integración en la Red Marroquí: A pesar de la pérdida de capacidad de almacenamiento por sedimentos, el punto geográfico continuó siendo un nodo de control hidrológico.
Turismo e infraestructura actual: Hoy en día, la zona de la
presa de Talambot y el
desfiladero de Akchour (dentro del
Parque Nacional de Talassemtane) funciona como un importante destino ecológico y de senderismo en
Marruecos. El curso del
río Lau cuenta actualmente con dos infraestructuras de regulación que complementan la gestión del agua en su vertiente mediterránea.
Plaza de toros de Tetuán, región del Rif, fotografía tomada en 2016, A. Hdez.
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 1:54 am
por TorosEnTetuán
El embalse de Sidi Aisa (o Sidi Aissa), proyectado sobre el río Guis (cuenca unificada del Guis-Nekor, cerca de Alhucemas), representa el caso típico de una infraestructura prioritaria sobre el papel que la falta de tiempo y presupuesto impidió materializar antes de la independencia de 1956.
El plan quinquenal español preveía una presa de 45 millones de metros cúbicos destinada a transformar en regadío las tierras agrícolas de la cuenca y asegurar el abastecimiento de
Alhucemas. No obstante, el
Protectorado solo llegó a levantar instalaciones básicas para el control de aforos y mediciones hidráulicas.
La evolución técnica post-independencia
Marruecos asumió la necesidad crítica de regular la cuenca del
Guis-Nekor debido a dos factores identificados originalmente por los ingenieros españoles: las graves inundaciones torrenciales que anegaban la llanura de
Imzouren y la acuciante escasez de agua potable en
Alhucemas.
La herencia de ese proyecto incompleto se materializó décadas más tarde a través de dos grandes infraestructuras que optimizaron los mismos puntos de cierre orográfico estudiados en 1942:
Presa Abdelkrim El Khattabi (Río Nekor): Construida en la década de 1980, fue la primera respuesta estructural para frenar las avenidas y acumular agua, aunque sufrió —al igual que
Talambot— un acelerado proceso de
encenagamiento por la fuerte erosión de las laderas del
Rif.
Presa de Ghiss (Río Guis): Situada exactamente en la zona de influencia del antiguo proyecto de
Sidi Aisa (unos 24 kilómetros al sur de
Alhucemas), esta gran obra se empezó a llenar a principios de 2025. Con una inversión de 1.300 millones de dirhams y una altura de 86 metros, el embalse de
Ghiss cuenta con una capacidad de 93 millones de metros cúbicos (duplicando los 45 millones previstos en la época española) para blindar el suministro de la región y protegerla de las inundaciones.

- toros en Tánger, Cartelería.jpg (18.39 KiB) Visto 1810 veces
Cartel de toros en los año 70 en Tánger
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 1:57 am
por TorosEnTetuán
El Plan de Obras Hidráulicas de 1942 supuso un salto cualitativo en la ordenación del territorio, ya que el Protectorado español abandonó las improvisaciones militares previas para diseñar una red técnica integral. El plan estuvo dotado de un presupuesto global de 80 millones de pesetas de la época, de los cuales la partida más ambiciosa (18 millones) se destinó de forma exclusiva a los riegos y grandes presas de la cuenca del río Muluya.
1. La Cuenca del Muluya: El gigante del este
La zona oriental del Protectorado (región de Chafarinas y la llanura del Garet) presentaba un potencial agrícola enorme, pero sufría una aridez extrema. El plan de 1942 comprendió que regular el río Muluya era la única forma de viabilizar la Compañía Española de Colonización
El Proyecto Español (1942): Se plantearon los primeros estudios técnicos para levantar una gran presa reguladora en el tramo final del río Muluya, orientada a derivar canales de riego hacia las más de 20.000 hectáreas de la llanura del Garet. Sin embargo, la complejidad geológica y los límites presupuestarios post-Guerra Civil impidieron avanzar más allá de los azudes de toma menores.
El Desarrollo Marroquí Post-Independencia: El Marruecos independiente consideró prioritaria esta misma zona. Aprovechando los estudios de viabilidad españoles, el país construyó en 1967 la Presa Mohamed V (en el curso del Muluya). Esta gran obra cumplió exactamente el propósito del Plan de 1942: alimentar el complejo de riego de las llanuras del Garet y de Bouareg, transformando por completo la economía agraria de Nador.
2. La Cuenca del río Lucus: El motor del oeste
En la vertiente atlántica, el río Lucus (alrededor de Larache y Alcazarquivir) ofrecía el escenario opuesto: agua abundante pero sin control, lo que generaba marismas insalubres y grandes riadas estacionales.
El Proyecto Español (1942): El plan asignó 4 millones de pesetas específicos para el saneamiento de zonas pantanosas y la proyección de un gran embalse regulador en el curso alto del río Lucus. El objetivo era doble: desecar los terrenos palúdicos del bajo Lucus para convertirlos en campos de cultivo y proteger los asentamientos urbanos.
El Desarrollo Marroquí Post-Independencia: En la década de 1970, el gobierno marroquí inauguró la Presa Oued El Makhazine sobre el río Lucus. Es una de las presas más grandes de la región norte del país. Al igual que se proyectó en 1942, este embalse eliminó las inundaciones crónicas de Alcazarquivir y transformó el bajo Lucus en una de las zonas de producción de remolacha azucarera, arroz y fresas más ricas de Marruecos.
3. Colonización Agrícola e Infraestructura en Imzouren (Alhucemas)
El Plan de 1942 no solo proyectaba muros de hormigón; ligaba cada embalse a un núcleo de colonización agraria para asentar población e intensificar cultivos. En la cuenca del Guis-Nekor (asociada al antes mencionado proyecto de Sidi Aisa), la llanura de Imzouren fue el laboratorio elegido.
Los Trabajos de la Época Española: Ante la falta de la presa reguladora, los ingenieros recurrieron a la explotación del subsuelo. Se perforaron los primeros pozos artesianos, se trazaron canales de hormigón a cielo abierto para el reparto de caudales de avenida y se edificó el núcleo de la estación agrícola experimental de Imzouren, introduciendo cultivos de ensayo.
Evolución: Tras 1956, la infraestructura de canales inicial del Protectorado sirvió para el reparto minifundista local. El despegue agrario definitivo de la llanura de Imzouren se completó tras la construcción de las presas modernas de la cuenca (Abdelkrim El Khattabi y la reciente Ghiss), garantizando el riego continuo que los ingenieros de 1942 buscaron capturar del río original.
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 2:00 am
por TorosEnTetuán
La construcción de los 15 embalses del Plan de Obras Hidráulicas de 1942 dependía por completo de una red previa de carreteras de acceso y pistas de servicio, dado que la maquinaria pesada del Servicio de Obras Públicas no podía adentrarse en las cerradas de los ríos sin viales consolidados. Para subsanar este aislamiento físico, el Protectorado español asignó partidas económicas específicas de sus presupuestos extraordinarios a la apertura de caminos en la compleja orografía del Rif.
1. El Presupuesto y la Ley de Financiación de Base
Tras la Guerra Civil, el Estado español estructuró la inversión en el Protectorado mediante leyes de crédito extraordinario. La norma clave fue la Ley de 21 de junio de 1940 (que dotó con más de 1.200 millones de pesetas a las obras públicas globales), sirviendo de matriz financiera para los planes específicos de 1942.
Dentro de los presupuestos asignados a la Dirección General de Obras Públicas en Tetuán, la inversión se distribuyó bajo una lógica de subordinación técnica: ninguna partida de presa se ejecutaba sin una partida previa de pista de acceso.
| Componente del Plan (1942) | Presupuesto Estimado (Pesetas) | Objetivo Principal |
| --------------------------------- | ------------------------------------- | ---------------------------------------------------------- |
| Obras Hidráulicas y Presas | ~80 millones | Regulación de caudales en las 6 cuencas principales. |
| Pistas Iniciales de Acceso | ~15 millones | Conectar carreteras radiales con las cerradas de los ríos. |
| Conservación y Maquinaria | ~5 millones | Compra de camiones, apisonadoras y talleres de campaña. |
2. El Diseño de la Red de Carreteras y Accesos
Para transportar el cemento, las compuertas metálicas y las excavadoras hacia los ríos, los ingenieros de Obras Públicas diseñaron la red de transporte en tres niveles de penetración:
El Eje Radial Principal: Se apoyaron en la carretera general que unía Tetuán con Melilla (el eje este-oeste del Protectorado). Desde esta vía, los camiones militares e industriales derivaban la carga.
Las Pistas de Servicio Técnicas: Eran caminos de tierra compactada de entre 4 y 5 metros de ancho, proyectados específicamente para salvar pendientes extremas y llegar a los pies de las futuras presas. Estas pistas requerían desmontes masivos en la roca caliza y pizarrosa del Rif.
El Factor Geográfico Crítico: En zonas de difícil acceso como el río Lau (presa de Talambot) o el escarpado desfiladero del río Guis (proyecto de Sidi Aisa), el coste de abrir la carretera llegó a superar el presupuesto inicial de la propia cimentación del embalse.
3. Utilidad a largo plazo para Marruecos
Al igual que ocurrió con los estudios hidráulicos, las carreteras y pistas abiertas por los ingenieros españoles entre 1942 y las fases subsiguientes fueron infraestructuras aprovechadas por el Marruecos independiente.
Cuando el gobierno marroquí decidió levantar las grandes estructuras modernas en las mismas ubicaciones (como la presa de Ghiss en la cuenca del Guis), las máquinas modernas transitaron por el mismo trazado topográfico y los caminos de acceso que se habían diseñado y presupuestado originalmente décadas atrás.
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 2:07 am
por TorosEnTetuán
Las riadas estacionales del Protectorado—fenómeno conocido en el ámbito mediterráneo y magrebí como la torrencialidad de los wadis o uadis—provocaban un impacto económico devastador en la planificación del Plan de 1942. El régimen fluvial del Rif oriental y occidental se caracteriza por largos periodos de sequía seguidos de lluvias torrenciales en otoño e invierno. Esto convertía a los arroyos secos en auténticos torrentes en cuestión de horas.
1. El impacto financiero: Destrucción sistemática de partidas
Las riadas anuales alteraban por completo el principio de estabilidad presupuestaria de la Dirección General de Obras Públicas en Tetuán a través de tres vías:
Consumo de los "Fondos de Imprevistos": Los presupuestos de la época asignaban habitualmente entre un 5% y un 10% para imprevistos técnicos. En las cuencas del Rif (especialmente en los ríos Lucus, Lau y Nekor), este fondo se agotaba de forma recurrente antes de la primavera solo para reabrir y limpiar las pistas sepultadas por desprendimientos.
Modificaciones Presupuestarias Extraordinarias: Cuando una riada excepcional destruía un puente de madera o un vado de mampostería recién levantado para el acceso a una presa, el ingeniero jefe se veía obligado a paralizar los trabajos hidráulicos y tramitar un "suplemento de crédito" ante la Alta Comisaría. Esto restaba dinero directamente a la compra de cemento y materiales de construcción para los vasos de los embalses.
* Encarecimiento del coste por kilómetro: El mantenimiento de una pista primera de arranque de trabajos en zona abrupta multiplicaba por dos o por tres el coste estimado por kilómetro inicial, transformando obras en principio baratas en inversiones muy gravosas para la hacienda en el Protectorado.
2. Daños técnicos recurrentes en las pistas de acceso
Las avenidas de agua afectaban a la precaria red de accesos mediante tres fenómenos físicos muy localizados:
Pérdida de rodadura por lavado: Las pistas de Obras Públicas se consolidaban con macadán (piedra machacada y aglomerada con arcilla o tierra). Las escorrentías violentas lavaban el material fino, dejando al descubierto grandes piedras e impidiendo el paso de los camiones cargados con maquinaria pesada.
Deslizamientos de ladera (argayos): El Rif presenta terrenos fuertemente pizarrosos y margosos. Al empaparse de agua durante las grandes lluvias estacionales, laderas enteras se deslizaban sobre las cunetas y las calzadas de las pistas de acceso, sepultándolas o hundiéndolas hacia el cauce del río.
Destrucción de pasos e infraestructuras de cruce: Al no disponerse de presupuesto para construir grandes puentes de hormigón en las fases iniciales de exploración, se recurría a vados inundables o pontones provisionales. Las riadas de invierno arrancaban estas estructuras de cuajo, aislando los tajos de las presas durante semanas.
3. La respuesta de la ingeniería: El diseño de obras de defensa
Para frenar este sumidero de dinero público, los ingenieros españoles se vieron obligados a modificar los criterios de diseño vial a partir de los años 40:
Muros de contención de mampostería: Se generalizó el uso de mano de obra local para levantar muros de piedra en seco o con mortero hidráulico en las curvas más expuestas a la fuerza de los ríos.
Sobredimensionamiento de tajeas: Las zanjas, cunetas y pequeños canales de desagüe que cruzaban las pistas por debajo tuvieron que diseñarse con secciones mucho mayores de lo habitual en la Península Ibérica, asumiendo que debían evacuar caudales súbitos cargados de lodo, ramas y piedras.
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 2:15 am
por TorosEnTetuán
Las tribus no aceptaban el progreso técnico y científico
El progreso técnico y científico que proyectaba el Plan de Obras Hidráulicas de 1942 dentro de los principios que regulaban el Protectorado chocó frontalmente con la estructura social, religiosa y económica de las cabilas (las estructuras comunales o "tribales" del Rif). Para la población autóctona, aquellas presas, canales y carreteras no se percibían como neutrales herramientas de desarrollo, sino como instrumentos de control militar, fiscal y cultural de la potencia titular del Protectorado en nombre del Sultán. El Sultán de Marruecos y su corte -el Makhzan- era odiado en tora la cabila y el Rif por su carácater "extractivo" de recursos y la imposición de autoridades no pedidas y no reconocidas en el Rif que se instalaban en las ciudades con protección del ejército y de la policía del Sultán.
1. Las razones del rechazo de la población y los jefes locales
El recelo de los líderes tradicionales y los campesinos rifeños no nacía de una aversión ciega a la tecnología, sino de un análisis de supervivencia comunal:
Pérdida de soberanía sobre el agua: En el Rif, el agua estaba regulada por un derecho consuetudinario (urf) gestionado por las cabilas y las asambleas locales (jemaas). El Plan de 1942 centralizaba la gestión hídrica en manos de ingenieros de Tetuán, despojando a los jefes en pueblos y aldeas de su histórico poder de mediación y reparto.
Expropiaciones y desarraigo: Los embalses inundaban los valles más fértiles (los únicos llanos de la abrupta geografía del Rif). Para los campesinos, la construcción de una presa significaba perder sus tierras ancestrales a cambio de indemnizaciones y ser realojados en parcelas estatales bajo un estricto control técnico. Estas indemnizaciones ordenadas por el Sultán debían ser adelantadas por el Protectorado.
La carretera como vía de control: Las pistas de acceso que necesitaban los ingenieros para la maquinaria eran las mismas que utilizaba los militares del Protectorado para desplazar tropas rápidamente y sofocar revueltas (en nombre del Sultán, en definitiva) y ataques directos contra los técnicos y las mismas obras. Para las cabilas, la carretera equivalía a la llegada de recaudadores de impuestos del Sultán.
Factores religiosos y culturales: El trazado de algunos canales o el vaso de determinados embalses amenazaba en ocasiones a cementerios locales, pozos comunales sagrados o pequeñas mezquitas rurales (marabutos), lo que encendía la indignación de la población.
2. El coste económico y operativo de este rechazo
Este clima de hostilidad pasiva y, a veces, activa supuso un gravoso sobrecoste para el presupuesto de Obras Públicas del Protectorado:
* El coste en seguridad y escolta militar: Ningún equipo de topógrafos o ingenieros podía adentrarse en las cerradas de los ríos a realizar sondeos sin la protección de la Policía Indígena o de unidades del ejército a cargo del Protectorado. Mantener destacamentos permanentes en los tajos de las obras disparó los costes indirectos de los proyectos.
* Sabotajes y reconstrucciones: Eran habituales los sabotajes nocturnos. Se destruían los hitos topográficos, se cegaban deliberadamente los pozos de sondeo, se robaban herramientas y se cortaban taludes en las pistas de acceso recién abiertas. Volver a levantar lo destruido erosionaba constantemente las partidas presupuestarias.
* Encarecimiento de la mano de obra: Ante el boicot de las cabilas locales, que se negaban a trabajar en las obras del "protectorado invasor", la administración hispana se vio obligada muchas veces a importar mano de obra de otras regiones o a recurrir al trabajo forzado y batallones disciplinarios militares, sistemas logísticamente más complejos y caros.
* Paralización y retrasos burocráticos: Las interminables negociaciones con los caídes y jefes de las cabilas para pactar el paso de un canal o el precio de una expropiación dilataban los plazos durante años. En la ingeniería, el tiempo es dinero: muchos proyectos de 1942 quedaron desfasados económicamente o a medio hacer simplemente por la lentitud que imponía la resistencia local antes de la independencia de 1956.
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 2:21 am
por TorosEnTetuán
Población y jefes locales no aceptaban los trabajos del Protectorado en nombre del Sultán
No, las poblaciones rurales y sus líderes tradicionales no aceptaban ese argumento, que eventualmente todas las obras pasarían a ser propiedad de Marruecos. El Protectorado español operaba bajo un sistema de soberanía dual con el Sultán. Sin embargo, la figura del Sultán estaba profundamente deslegitimada en el Rif.
1. La división histórica entre el "País del Gobierno" y el "País de la Insolvencia"
Marruecos estaba históricamente dividido en dos realidades políticas que explican esta desconfianza:
El Blad al-Makhzen (País del Gobierno): Las llanuras y ciudades sumisas a la autoridad fiscal y política directa del Sultán.
El Blad al-Siba (País de la Insolvencia/Libertad): Las regiones montañosas, como el Rif, que reconocían la autoridad religiosa del Sultán como Imam, pero rechazaban categóricamente su control político, sus leyes y sus impuestos.
Para un campesino o un jefe de cabila del Rif, que las obras hidráulicas pasaran en el futuro a manos del Sultán no era una promesa de liberación, sino la amenaza de caer bajo un centralismo estatal que siempre habían combatido, y desde siglos antes de la llegada de los europeos.
2. El Sultán como una figura "secuestrada" por el colonizador
Durante las décadas de 1930 y 1940, la percepción de la población norteña hacia la Corona marroquí era sumamente compleja:
El Jalifa como intermediario: En la zona española no gobernaba el Sultán directamente, sino un delegado suyo (el Jalifa), que residía en Tetuán. Los jefes locales veían al Jalifa y al Sultán como figuras tuteladas, firmantes de los decretos (dahires) que legalizaban las expropiaciones forzosas en favor de las empresas del Protectorado.
Falta de conciencia estatal moderna: La idea de un "Estado-nación independiente unificado" bajo la Corona era un concepto abstracto propio de los jóvenes intelectuales urbanos de Fez o Rabat (el partido Istiqlal). El campesino y el líder tribal del Rif poseían una identidad estrictamente local, fundamentada en su cabila y en su valle. No estaban dispuestos a sacrificar sus tierras, sus cementerios y sus ríos en los años 40 por un hipotético beneficio para un Estado centralizado posterior liderado por su enemigo durante muchos siglos.
3. La desconfianza hacia el futuro reparto del agua
Las autoridades religiosas locales (alfaquíes y guardianes de las cofradías) advertían que el Plan de 1942 rompía las leyes islámicas de propiedad comunal del agua para entregar el recurso a grandes redes de distribución. Su temor, plenamente justificado por la experiencia de siglos atrás, era que cuando los españoles se marcharan, el agua de sus montañas no regresaría a las cabilas, sino que sería gestionada por la burocracia de los ministerios urbanos (el Makhzen), beneficiando a funcionarios y militares del majzen y propietarios llegados a las llanuras en detrimento de la economía de subsistencia del Rif.
Re: Lo que Marruecos le debe a España: el agua que convirtió desiertos en regadíos
Publicado: Lun Ago 03, 2026 2:26 am
por TorosEnTetuán
El acoso a los ingenieros y las conflictivas asambleas (jemaas) de expropiación de tierras en el Rif.
Los informes internos de la Dirección General de Obras Públicas y las actas de las juntas de expropiación revelan la enorme tensión que supuso imponer la ingeniería occidental en un entorno regido por leyes medievales. El choque entre la mentalidad cartesiana de los técnicos y el apego ancestral a la tierra de los rifeños se manifestó con claridad en estos dos ámbitos.
1. La frustración de los ingenieros en sus informes internos
Los ingenieros del Protectorado, formados en el rigor científico de las escuelas de Madrid, plasmaban en sus memorias reservadas un profundo sentimiento de incomprensión. Se veían a sí mismos como portadores de "progreso y civilización", por lo que el rechazo de la población local les resultaba técnico y moralmente desconcertante.
La queja por la "indiferencia apática": En los diarios técnicos era habitual leer quejas sobre la supuesta pasividad del obrero y del campesino rifeño. Los ingenieros no entendían que el nativo prefiriese mantener un pozo rudimentario o un azud de cañas —que reparaba él mismo tras cada riada— antes que depender de una canalización de hormigón construida por el Estado, la cual conllevaba el pago de un canon de riego.
La sospecha de sabotaje encubierto: Cuando los sondeos geológicos fallaban o se producían retrasos por la pérdida de herramientas en los ríos, los ingenieros raramente lo achacaban a la mala suerte. En sus informes apuntaban a la "hostilidad velada" de la mano de obra nativa, acusándola de ralentizar los trabajos a propósito o de "olvidar" convenientemente las instrucciones técnicas recibidas.
La incomprensión de las prioridades locales: Los textos técnicos muestran exasperación al relatar cómo las obras de una carretera o canal debían detenerse semanas enteras porque el trazado pasaba a decenas de metros de un marabuto (tumba de un santón local). Para la mentalidad del ingeniero, desviar un canal un solo grado arruinaba la eficiencia hidráulica del proyecto; para la cabila, mantener la sacralidad del espacio era innegociable.
2. La gestión de las conflictivas Jemaas de expropiación
Para legalizar la ocupación de los valles que iban a ser inundados por los vasos de los 15 embalses, la administración española no podía aplicar simplemente el derecho expropiatorio peninsular. Tenía que lidiar con la Jemaa, la asamblea democrática y de ancianos de la cabila, en un proceso burocrático que solía ser tenso y hostil.
La ausencia de títulos de propiedad: El primer gran obstáculo para las juntas de expropiación era que la tierra en el Rif no estaba inscrita en ningún registro de la propiedad moderno. La titularidad era consuetudinaria, transmitida oralmente de generación en generación o ratificada por actas notariales islámicas (adules) escritas a mano y a menudo ambiguas respecto a los límites geográficos exactos. Esto daba pie a discusiones infinitas sobre quién debía recibir las indemnizaciones.
La instrumentalización del Interventor Militar: Las reuniones de las Jemaas para fijar los precios del suelo nunca se hacían a solas entre los ingenieros y los campesinos. Requerían la presencia obligatoria del Interventor Militar español (el oficial de Asuntos Indígenas), quien ejercía una fuerte presión psicológica sobre los ancianos de la cabila para forzar la firma de las actas de cesión, apelando a la sumisión debida a la Alta Comisaría.
El rechazo al dinero y la exigencia de "tierra por tierra": El Plan de 1942 indemnizaba a los afectados con dinero en efectivo (pesetas). Sin embargo, en una economía rural de subsistencia, el papel moneda carecía de valor real frente a la pérdida de un huerto regable. Las Jemaas plantaban cara exigiendo permutas forzosas: si el Estado, el Sultán, inundaba un pedazo de valle fértil, debía entregarles otra tierra de igual calidad en una zona no inundable. Dado que el Protectorado no estaba autorizado a disponer de tierras fértiles libres, muchas juntas terminaban en un completo estancamiento, lo que obligaba a decretar ocupaciones forzosas por la vía militar, enconando aún más el resentimiento local.