María Genty la misteriosa rejoneadora que toreó en París
El 6 de noviembre de 1892 cerró la plaza de toros de París, la capital de Francia y centro de novedades y variedades de toda Europa. Esta fue la última de las varias que coexistieron en la villa. Se trata de la plaza de la Rue de Pergolèse, llamada Gran Plaza del Bois de Boulogne, muy cerca se construyó otra novedad con gran éxito la Torre Eiffel. En la "Ciudad de la luz" estuvo de moda el "traje de luces" durante unas cuantas temporadas. De esa época es una misteriosa amazona, María Genty.
María Genty, rejoneadora que actuó en París
María Genty, conocida como una hábil écuyère (amazona) francesa, emergió en el efímero mundo taurino parisino a finales del siglo XIX como una de las pocas mujeres en incursionar en el toreo a caballo, un arte inspirado en la tradición portuguesa del rejoneo. Contratada en 1890 por Arthur Fayot, el empresario de la Grande Plaza du Bois de Boulogne —el principal coso taurino de París, construido para la Exposición Universal de 1889—, Genty fue instruida directamente por rejoneadores lusos para integrar sus habilidades ecuestres en los espectáculos.
En un contexto de crisis financiera, con deudas pendientes al Ayuntamiento y la quiebra de inversores españoles, Fayot diversificaba la programación con eventos exóticos como conciertos, patinaje sobre hielo y representaciones "indias" (muy del gusto inglés, pero no del gusto francés), alternando corridas con toros camargueses y protecciones tempranas para los caballos de los picadores, en respuesta a las protestas de la Société Protectrice des Animaux (SPA -muy penetrada por costumbres inglesas-). Genty representaba así un intento de "afrancesar" la tauromaquia, atrayendo a un público local con su destreza montada, aunque sin detalles específicos de sus faenas o trofeos documentados.
Toro y gamo de Paul Jouve, para la Exposición Universal de 1937 en París

- Toro y gamo Paul Jouve Exposición Universal de 1937 en París.jpg (33.33 KiB) Visto 2764 veces
El alcance de su carrera parece limitado a este breve ciclo taurino en París, que albergó unas 130 corridas auténticas entre 1889 y 1893, antes de que la plaza cerrara sus puertas por insostenibilidad económica y oposición cultural —la capital francesa prefería parodias cómicas o espectáculos hípicos puros a la lidia mortal—.
Tras la venta del coso en 1893 -la especulación encontró unos terrenos ya 'urbanizados' y populares gracias a los toros- procedieron a demoler la plaza por la empresa Lapeyre (hoy el sitio es la Rue Lalo, cerca del Bois de Boulogne), Genty desaparece de los registros taurinos, posiblemente regresando a circuitos ecuestres o circenses sin mayor eco.
Plaza de toros de París, la torre Eiffel, al fondo
Fuentes como crónicas del Club Taurino de París y análisis históricos la citan como un ejemplo pionero de mujer en el rejoneo francés, pero la escasez de fotografías, carteles o biografías detalladas sugiere que fue una figura transitoria, eclipsada por el declive general de las corridas en la Ville Lumière.