Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
Moderadores: EstoEsElPueblo, Escribiente
- EstoEsElPueblo
- Mensajes: 1997
- Registrado: Jue Ene 24, 2019 1:50 am
Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
Fernando García Robleño nació en Madrid el 13 de septiembre de 1979 y creció en San Fernando de Henares, en un entorno sin tradición taurina directa. Su afición no vino impuesta ni heredada: se fue formando entre peñas, festejos populares y tardes de televisión, hasta que, con apenas doce años, ingresó en la Escuela de Tauromaquia de Madrid, entonces conocida como Marcial Lalanda.
Durante cuatro años se formó bajo la tutela de maestros como Joaquín Bernadó y Gregorio Sánchez, en una escuela donde el aprendizaje se basaba más en la disciplina y el conocimiento del toro que en la proyección rápida. Quienes compartieron entrenamientos con él recuerdan a un alumno serio, poco dado a alardes, con una facilidad temprana para entender las complicaciones de la lidia.
Su primer traje de luces llegó en 1994, en un escenario poco habitual: un festejo celebrado en el Centro Penitenciario de Carabanchel, donde resultó triunfador. Aquel episodio, hoy casi legendario, no fue tanto una anécdota pintoresca como un anticipo de una carrera ajena a los recorridos convencionales.
Fernando Robleño saluda La etapa de novillero: progreso sin ruido
Robleño avanzó como novillero sin campañas de promoción ni titulares llamativos. Toreó festejos de base, actuaciones de promoción y novilladas donde el margen de error era mínimo. Debutó en la plaza de Las Ventas en festejos de la Escuela y, en 1997, hizo su presentación con picadores en Colmenar de Oreja, en solitario y frente a novillos de Victoriano del Río.
Aquella tarde cortó cuatro orejas y salió herido por el último novillo. Triunfo y cornada: una constante que se repetiría más adelante. En esos años, su nombre empezó a asociarse a plazas exigentes y a ganaderías que no ofrecían facilidades, una inclinación que marcaría toda su trayectoria profesional.
Fernando Robleño premiado en Premios taurinos CA Madrid La alternativa y el eje madrileño
La alternativa llegó el 20 de junio de 2000 en Torrejón de Ardoz, con Morante de la Puebla como padrino y El Juli de testigo, frente a toros de Torrealta. Vestido de blanco y plata, cortó tres orejas, dos de ellas al toro del doctorado, Girasol. Confirmó en Madrid al año siguiente, iniciando una relación duradera y compleja con la primera plaza del mundo.
Madrid no fue solo un escenario recurrente, sino el lugar donde se midió su carrera. En 2002 abrió dos veces la Puerta Grande de Las Ventas: primero con toros del Conde de la Maza y meses después con una corrida de Victorino Martín, en la recordada lidia del sexto, Molesto, tras dos volteretas.
Aquellos triunfos lo consolidaron ante la afición, pero también fijaron un perfil que sería difícil de modificar: el del torero dispuesto a asumir las corridas más serias cuando otros no estaban.
Robleño en Saint Martin de Crau Francia: continuidad y reconocimiento
Mientras en España su nombre quedaba ligado a las llamadas corridas duras, Francia fue ofreciendo a Robleño un espacio distinto. Debutó en Céret en el verano de 2000 y la conexión fue inmediata. Allí, y más tarde en Vic-Fezensac o Mont-de-Marsan, encontró un público atento al desarrollo completo de la lidia, menos condicionado por el resultado final.
Francia no fue un refugio, sino una prolongación natural de su concepto. El punto culminante llegó en 2012, cuando se encerró en solitario en Céret con seis toros de José Escolar, cortó cuatro orejas y salió a hombros tras una tarde de enorme exigencia. A partir de entonces, su nombre quedó ligado de forma estable a las ferias toristas del país vecino.
Fernando Robleño en Cuéllar Segovia El compromiso con los encastes exigentes
A lo largo de más de dos décadas, Robleño construyó su carrera alrededor de ganaderías como Victorino Martín, José Escolar, Adolfo Martín, Cuadri, Miura o Dolores Aguirre. Fue una elección consciente, asumida con sus consecuencias.
Ese compromiso le otorgó prestigio profesional y respeto entre los aficionados más exigentes, pero también limitó su proyección comercial. Él mismo reconocería en más de una ocasión que había tardes en las que “salir andando de la plaza ya era un triunfo”.
La espada, irregular en momentos clave, condicionó parte de su palmarés. En plazas como Madrid, varias faenas de peso se quedaron sin premio por fallos con los aceros, alimentando una percepción ambivalente entre admiración y frustración.
Fernando Robleño corta una oreja en Las Ventas Madurez, últimas tardes y despedida
Lejos de diluirse con el paso del tiempo, Robleño mantuvo una presencia constante en los carteles serios. La faena al toro Camionero, de José Escolar, en septiembre de 2022 en Madrid, es citada a menudo como una de las más completas de su etapa final, pese a no haber sido rubricada con trofeos.
En agosto de 2023 fue nombrado director de la Escuela Taurina de la Comunidad de Madrid “José Cubero Yiyo”, institución en la que se había formado como alumno. El nombramiento fue recibido con respaldo oficial y también con debate en los ambientes taurinos.
Anunció su retirada para la temporada 2025 y se despidió el 12 de octubre de ese año en Las Ventas, durante la Corrida de la Hispanidad. Cortó una oreja y puso fin a su carrera con un gesto íntimo: sus hijos le cortaron la coleta en el ruedo, sin discursos ni escenografías forzadas.
Una figura discutida y necesaria
Fernando Robleño Presentación como Director de la ET de Madrid La figura de Fernando Robleño sigue generando debate. Para unos, representa la dignidad del oficio sostenido en la dificultad; para otros, un caso elevado por un relato que Madrid necesitaba construir alrededor de sus corridas más duras. En cualquier caso, su biografía no se entiende sin ese equilibrio constante entre Madrid y Francia, entre la exigencia permanente y el reconocimiento continuado.
Su carrera no se mide solo en trofeos, sino en coherencia. Y ese es, probablemente, el rasgo que mejor explica por qué su nombre sigue presente en la conversación taurina incluso después de su retirada.
Fernando García Robleño nació en Madrid el 13 de septiembre de 1979 y creció en San Fernando de Henares, en un entorno sin tradición taurina directa. Su afición no vino impuesta ni heredada: se fue formando entre peñas, festejos populares y tardes de televisión, hasta que, con apenas doce años, ingresó en la Escuela de Tauromaquia de Madrid, entonces conocida como Marcial Lalanda.
Durante cuatro años se formó bajo la tutela de maestros como Joaquín Bernadó y Gregorio Sánchez, en una escuela donde el aprendizaje se basaba más en la disciplina y el conocimiento del toro que en la proyección rápida. Quienes compartieron entrenamientos con él recuerdan a un alumno serio, poco dado a alardes, con una facilidad temprana para entender las complicaciones de la lidia.
Su primer traje de luces llegó en 1994, en un escenario poco habitual: un festejo celebrado en el Centro Penitenciario de Carabanchel, donde resultó triunfador. Aquel episodio, hoy casi legendario, no fue tanto una anécdota pintoresca como un anticipo de una carrera ajena a los recorridos convencionales.
Fernando Robleño saluda La etapa de novillero: progreso sin ruido
Robleño avanzó como novillero sin campañas de promoción ni titulares llamativos. Toreó festejos de base, actuaciones de promoción y novilladas donde el margen de error era mínimo. Debutó en la plaza de Las Ventas en festejos de la Escuela y, en 1997, hizo su presentación con picadores en Colmenar de Oreja, en solitario y frente a novillos de Victoriano del Río.
Aquella tarde cortó cuatro orejas y salió herido por el último novillo. Triunfo y cornada: una constante que se repetiría más adelante. En esos años, su nombre empezó a asociarse a plazas exigentes y a ganaderías que no ofrecían facilidades, una inclinación que marcaría toda su trayectoria profesional.
Fernando Robleño premiado en Premios taurinos CA Madrid La alternativa y el eje madrileño
La alternativa llegó el 20 de junio de 2000 en Torrejón de Ardoz, con Morante de la Puebla como padrino y El Juli de testigo, frente a toros de Torrealta. Vestido de blanco y plata, cortó tres orejas, dos de ellas al toro del doctorado, Girasol. Confirmó en Madrid al año siguiente, iniciando una relación duradera y compleja con la primera plaza del mundo.
Madrid no fue solo un escenario recurrente, sino el lugar donde se midió su carrera. En 2002 abrió dos veces la Puerta Grande de Las Ventas: primero con toros del Conde de la Maza y meses después con una corrida de Victorino Martín, en la recordada lidia del sexto, Molesto, tras dos volteretas.
Aquellos triunfos lo consolidaron ante la afición, pero también fijaron un perfil que sería difícil de modificar: el del torero dispuesto a asumir las corridas más serias cuando otros no estaban.
Robleño en Saint Martin de Crau Francia: continuidad y reconocimiento
Mientras en España su nombre quedaba ligado a las llamadas corridas duras, Francia fue ofreciendo a Robleño un espacio distinto. Debutó en Céret en el verano de 2000 y la conexión fue inmediata. Allí, y más tarde en Vic-Fezensac o Mont-de-Marsan, encontró un público atento al desarrollo completo de la lidia, menos condicionado por el resultado final.
Francia no fue un refugio, sino una prolongación natural de su concepto. El punto culminante llegó en 2012, cuando se encerró en solitario en Céret con seis toros de José Escolar, cortó cuatro orejas y salió a hombros tras una tarde de enorme exigencia. A partir de entonces, su nombre quedó ligado de forma estable a las ferias toristas del país vecino.
Fernando Robleño en Cuéllar Segovia El compromiso con los encastes exigentes
A lo largo de más de dos décadas, Robleño construyó su carrera alrededor de ganaderías como Victorino Martín, José Escolar, Adolfo Martín, Cuadri, Miura o Dolores Aguirre. Fue una elección consciente, asumida con sus consecuencias.
Ese compromiso le otorgó prestigio profesional y respeto entre los aficionados más exigentes, pero también limitó su proyección comercial. Él mismo reconocería en más de una ocasión que había tardes en las que “salir andando de la plaza ya era un triunfo”.
La espada, irregular en momentos clave, condicionó parte de su palmarés. En plazas como Madrid, varias faenas de peso se quedaron sin premio por fallos con los aceros, alimentando una percepción ambivalente entre admiración y frustración.
Fernando Robleño corta una oreja en Las Ventas Madurez, últimas tardes y despedida
Lejos de diluirse con el paso del tiempo, Robleño mantuvo una presencia constante en los carteles serios. La faena al toro Camionero, de José Escolar, en septiembre de 2022 en Madrid, es citada a menudo como una de las más completas de su etapa final, pese a no haber sido rubricada con trofeos.
En agosto de 2023 fue nombrado director de la Escuela Taurina de la Comunidad de Madrid “José Cubero Yiyo”, institución en la que se había formado como alumno. El nombramiento fue recibido con respaldo oficial y también con debate en los ambientes taurinos.
Anunció su retirada para la temporada 2025 y se despidió el 12 de octubre de ese año en Las Ventas, durante la Corrida de la Hispanidad. Cortó una oreja y puso fin a su carrera con un gesto íntimo: sus hijos le cortaron la coleta en el ruedo, sin discursos ni escenografías forzadas.
Una figura discutida y necesaria
Fernando Robleño Presentación como Director de la ET de Madrid La figura de Fernando Robleño sigue generando debate. Para unos, representa la dignidad del oficio sostenido en la dificultad; para otros, un caso elevado por un relato que Madrid necesitaba construir alrededor de sus corridas más duras. En cualquier caso, su biografía no se entiende sin ese equilibrio constante entre Madrid y Francia, entre la exigencia permanente y el reconocimiento continuado.
Su carrera no se mide solo en trofeos, sino en coherencia. Y ese es, probablemente, el rasgo que mejor explica por qué su nombre sigue presente en la conversación taurina incluso después de su retirada.
Un foro
es mejor que twitter, mejor que facebook, mejor que instagram... ¿por qué? Este foro es taurino; las redes sociales son antis
.
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
Robleño fue el único al que no le temblaban las piernas cuando salía el cartel de Escolar. Eso, para mí, ya lo coloca en otro sitio.
- EstoEsElPueblo
- Mensajes: 1997
- Registrado: Jue Ene 24, 2019 1:50 am
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
Esta ha sido la respuesta de facebook cuando he compartido un resumen del texto y las fotos, me pareció increíble, y lo que hice fue copiar y pegar la respuesta de facebook y añadir las fotografías que eran objeto de censura.
Un foro
es mejor que twitter, mejor que facebook, mejor que instagram... ¿por qué? Este foro es taurino; las redes sociales son antis
.
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
En Madrid le hemos visto crecer, fallar, levantarse y volver. Eso no lo aguanta cualquiera, ni siquiera muchos que cortan orejas.
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
Francia lo entendió antes que España, porque allí miran más al toro que al marcador.
-
HarvarZette
- Mensajes: 225
- Registrado: Vie Oct 01, 2021 9:11 am
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
El problema de Robleño es que su carrera depende demasiado de la épica retrospectiva. En caliente, muchas tardes no pasaba nada.
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
Con Victorino no hacía milagros, pero nunca dio la espantada. Eso hoy es casi revolucionario.
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
En Céret fue figura, en Madrid aspirante eterno. Esa tensión explica toda su biografía.
-
Don_Latino
- Mensajes: 294
- Registrado: Dom Dic 06, 2020 2:04 am
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
El respeto profesional se lo ganó en el campo y en los corrales, no en los despachos.
Re: Fernando Robleño, entre Madrid y Francia: la construcción de un torero
Si hubiera matado mejor, estaríamos hablando de otra dimensión. Pero el toro no se torea con hipótesis.
¿Quién está conectado?
Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 3 invitados

