Emilio Laíz Campos, escultor de la forma y la memoria hispánica
Formación y primeros años
Emilio Laíz Campos nació en Vicálvaro (Madrid) el 27 de diciembre de 1917, en el seno de una familia sensible al arte y al trabajo disciplinado. Desde muy niño mostró una inclinación precoz por el dibujo y el modelado, hasta el punto de ingresar con apenas ocho años en el taller del escultor Lorenzo Coullaut Valera, una de las grandes figuras del realismo español del primer tercio del siglo XX. Aquella etapa marcó definitivamente su manera de entender la escultura: rigor técnico, respeto por la anatomía y vocación monumental.
Formación académica y consolidación artística
Completó su aprendizaje en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, donde reforzó su dominio del volumen, el modelado y la composición clásica. En 1940 celebró su primera exposición en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro, obteniendo el Título de Mérito de la Asociación de Pintores y Escultores Españoles, lo que supuso su entrada oficial en el panorama artístico nacional.
Emilio Laíz Campos escultor con el Doctor Fleming en Córdoba
El oficio y la disciplina del escultor
Entre 1940 y 1955 trabajó en los talleres del diario ABC como pintor especializado en retoques de color, una labor que perfeccionó su precisión técnica y su capacidad de observación. En 1944 abrió su propio estudio en la calle Velázquez de Madrid, desde donde desarrolló una producción ininterrumpida que abarcó retrato, escultura monumental, imaginería religiosa y obra civil.
Reconocimientos y distinciones
Su carrera fue avalada por numerosos premios y condecoraciones. Recibió la Primera Medalla de Escultura en la Exposición Nacional de Bellas Artes (1944), la Cruz de la Orden de Isabel la Católica, la Orden de Alfonso X el Sabio, la Medalla de Oro del Instituto Internacional de Arte Litúrgico de Roma, la Medalla Andrés Bello y la Orden del Libertador. Fue académico y colaborador de distintas instituciones culturales españolas e hispanoamericanas.
Emilio Laíz Campos ¿Pregunta: dónde se encuentra esta obra?
Una obra extensa y profundamente humanista
La obra de Laíz Campos se caracteriza por un realismo sereno, alejado del efectismo, con un profundo respeto por la figura humana. Su producción incluye retratos, alegorías, escultura religiosa y monumentos históricos, siempre con un equilibrio entre emoción y contención formal. Entre sus piezas más conocidas destacan Ilusión, Náyade y Ensueño, así como retratos de personalidades culturales y políticas.
Escultura religiosa y devocional
Uno de los campos donde alcanzó mayor reconocimiento fue la imaginería sacra. Son suyas obras como el Cristo de la Buena Muerte (Burgos), el Cristo de la Salud (Valladolid), el Cristo Yacente (León), la Virgen de la Merced —entregada personalmente al papa Pío XII—, el Sagrado Corazón de Jesús (Caracas) o el San Marcos de San Agustín (Florida). Estas piezas destacan por su sobriedad expresiva y su profundo sentido espiritual.
Monumentos y escultura pública en España
Su huella es visible en numerosas ciudades españolas. En Madrid destacan el Monumento a Simón Bolívar (Parque del Oeste), el Monumento a Eugenio María de Hostos, el Portador de la Antorcha Olímpica (Casa de Campo) y las esculturas taurinas de Las Ventas. En Sevilla realizó el monumento a Torcuato Luca de Tena y una estatua ecuestre de Bolívar; en Cádiz, Jerez de los Caballeros, Torrelaguna o Badajoz dejó obras de fuerte carga histórica y simbólica.
Estatua de César Girón en la Maestranza La Girondina
Proyección internacional
La proyección de Laíz Campos fue especialmente intensa en Hispanoamérica. En Colombia realizó el monumental Blas de Lezo de Cartagena de Indias y un Bolívar ecuestre en Bucaramanga. En Venezuela, obras religiosas y taurinas en Caracas y Maracay. En Chile, Cuba, Perú, Puerto Rico, Nicaragua y Estados Unidos, sus esculturas conmemorativas consolidaron su prestigio como escultor de la Hispanidad. Incluso en Australia, las misiones de Nueva Norcia conservan obra suya.
La tauromaquia como lenguaje artístico
La relación de Emilio Laíz Campos con el mundo del toro fue profunda y constante. Desde muy joven mostró fascinación por la figura del torero, realizando con apenas catorce años un busto de Juan Belmonte. Su escultura taurina se caracteriza por la solemnidad del gesto, el equilibrio del cuerpo y la ausencia de teatralidad gratuita. No buscaba el dramatismo fácil, sino la dignidad del rito.
Doctor Fleming, de E Laínz Campos
La escultura taurina como culminación estética
Entre sus obras más emblemáticas figuran el Monumento al Doctor Fleming en la plaza de toros de Las Ventas, homenaje del mundo taurino al descubridor de la penicilina, y el conjunto Toreros, instalado en el mismo recinto. En Venezuela alcanzó una de sus cimas con Manolete. Su último brindis y con La Girondina, dedicada a César Girón, una obra monumental de enorme fuerza simbólica y plástica. En ellas, toro y torero aparecen como figuras casi mitológicas, suspendidas en un tiempo ceremonial.
Últimos años y legado
Falleció en Madrid el 21 de septiembre de 1983, el mismo día que su ayudante Francisco, en un episodio trágico que marcó el final de una vida consagrada al arte. Su legado permanece vivo en plazas, museos, iglesias y espacios públicos de España y América, donde su obra continúa dialogando con el espectador desde la sobriedad, el rigor y la belleza clásica.
Emilio Laíz Campos, escultor de la forma y la memoria hispánica
- EstoEsElPueblo
- Mensajes: 1966
- Registrado: Jue Ene 24, 2019 1:50 am
Emilio Laíz Campos, escultor de la forma y la memoria hispánica
Un foro
es mejor que twitter, mejor que facebook, mejor que instagram... ¿por qué? Este foro es taurino; las redes sociales son antis
.
¿Quién está conectado?
Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 9 invitados

